BELDADES Y MENTIRAS DE GADAFI
Rodeado de sus beldades, vocifera, desafía, miente. Y la voz telúrica en la tribuna es el canto del cisne.
COLOMBIA: UN PAÍS MINADO POR EL DESPOJO MINERO
En un país en donde nunca estamos sentados a la mesa ni para lo nuestro, no hay otra opción: Terminamos haciendo parte del menú.
REMESAS Y POBREZA EN COLOMBIA: UNA RELACIÓN EVIDENTE
Según previsiones actuales, se recuperarán niveles anteriores de remesas desde el extranjero sólo a partir de 2012 o 2013.
COLOMBIA AFRONTA EL CRECIMIENTO DEL PARAMILITARISMO
La estructura del paramilitarismo se redujo en algunas regiones del país, pero en otras permaneció intacta o hasta creció. .
ENFERMEDADES 'LEVES' QUE MATAN EN COLOMBIA
Los pacientes con diagnóstico de alguna enfermedad prevenible terminan en una gran tragedia personal y familiar, requiriendo cuidados médicos que las entidades designadas no prestan efectivamente.
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domingo, 17 de junio de 2012
Cristina Fernández defiende el derecho argentino en la ONU
Análisis en HispanTV de Juan Alberto Sánchez Marín en torno a la defensa de la Argentina en el Comité de Descolonización de la ONU, para el reinicio de conversaciones con el Reino Unido sobre la soberanía de las islas Malvinas.
domingo, 27 de mayo de 2012
Periodismo en tiempo de balas
Por: Juan Alberto Sánchez Marín.
El poder, entre otras, tiene dos cosas claras: que los vencedores son quienes cuentan la historia y que si la historia no existe hay que inventarla al amaño o moldearla según se le de la gana. Y algo más: que buena parte de la historia, hoy en día, la asumen los medios, los periodistas, por abrogación, implantación, cesión, irrupción, en fin.
O al menos, que tal versión es la que principalmente va quedando retenida en los dispositivos de almacenamiento masivo. Una memoria de la humanidad que ya no está en las “Casas de la Vida” (1) de Tebas o Karnak, ni en Alejandría, sino en caldeados servidores en los Estados Unidos.
Llevamos 25 siglos creyendo, como Herodoto, que los griegos eran los civilizados y los persas los bárbaros, sólo porque quienes vencieron en las Guerras Médicas fueron los primeros. Herodoto, que era cario, pero siempre se creyó griego. Como nosotros, que no nos tenemos por bárbaros, aunque sabemos muy bien que, al menos según la consideración de la cultura hegemónica, tampoco somos los civilizados.
África es salvaje desde aquellos días de los Atlantes, condenados en la descripción de Plinio el Viejo a ser vistos como “una degeneración de las costumbres humanas” (2). ¿Quiénes serían Atila o Alarico, o los hunos y los vándalos, despojados de la leyenda negra fraguada desde la estrecha dicotomía de bárbaros y civilizados de los romanos? Es muy probable que entonces esa visión de seres brutales la mutáramos por la de libertadores, porque así de leves y aleves son también nuestras convicciones acerca de los personajes históricos.
A Occidente nos llegó de ellos la narración del mundo y así lo concebimos todavía: grecorromanamente. Lo cual no es malo, sino malísimo, por lo que tiene de sesgado y excluyente. Pero, peor aún: La visión llegó trajinada y cansada, sin la curiosidad de Herodoto, el “Padre de la Historia”, y sin el enciclopedismo de Plinio el Viejo.
Llegó el poder a nosotros, en cambio, lo mismo de arisco y asustadizo: En Washington o Bogotá, al modo de Atenas o Roma, los buenos conquistadores nunca dejan de estar nerviosos ni de curarse en salud de la mejor manera que pueden, que es el peor padecimiento para el resto de los mortales, a quienes unos pocos nos cuentan lo que nos pasa e incluso nos indican lo que somos.
Otro Plinio (Apuleyo Mendoza) y otros arrogados “padres de la histeria”, como Carlos Alberto Montaner, Enrique Krauze, Andrés Oppenheimer, Álvaro Vargas Llosa, Moisés Naím, hasta Jaime Bayly, o, en Colombia, Alfredo Rangel, Rafael Nieto, María Isabel Rueda, Salud Hernández, José Obdulio Gaviria, Fernando Londoño, Francisco Santos y un largo etcétera, ejecutan la tarea de acuñar matrices, desnaturalizar hechos y desviar la atención en nuestra historia reciente.
Son periodistas sin sentido del contenido social del oficio u oficiantes sin sentido del quehacer profesional, lo cual es lo mismo, pero sí de una firme y definida militancia en torno a los principios de la autoridad, una proyección condescendiente y disfrazada de los valores del imperio y del dominio a los cuales sirven.
Ellos siguen negándose a ver en los contrarios otra cosa que no sean degeneraciones de las costumbres humanas. Y rehuyendo también a aceptar que todo idiota útil nunca deja de ser un contrario. Un pistón del engranaje mayor. Vean si no lo que le pasó a Londoño. Uno de los más detestables mejores ejemplos.
Sus cómplices e interesadas interpretaciones de lo que acontece son registradas por los medios como si fuera la realidad que vivimos y la historia que deviene.
El poder los utiliza para describir el mundo a sus pies, funcional y obsecuente, y ellos se usan a sí mismos para interpretarse e interpretarnos como una comprometida parte de él. Alguno de ellos podría serlo en verdad, ninguno de nosotros lo es.
LO MOLESTO: LO MALO
En una sociedad en la que el ayer se desdibuja en el recuerdo y ni siquiera se le relega a la anécdota, y donde el mañana sólo se vislumbra desde lo noticioso, el presente se relata como una manera de afianzar lo que se es y lo que no. Y las diversas fuerzas encontradas procuran que la historia se vuelva una puesta en escena ante el ojo de la cámara o unas líneas bien memorizadas frente al micrófono.
Los gobiernos prometen y las instituciones aparentan hacer algo, cualquier cosa. Las corporaciones son empresas altruistas. Los banqueros apoyan proyectos sociales y le prestan al pobre. El devoto actúa de manera desinteresada y pone cara de tal. El poder es noble.
Si el mundo no marcha, tienen la culpa el indio, el negro, el homosexual, el pobretón, el guerrillero, el invierno, el verano, la crisis mundial. O el correveidile, que es el periodista contando, publicando, fotografiando lo que puede que todo el mundo quiera saber, pero que a los centros del poder casi nunca conviene.
Hacer periodismo puede ser igual de vedado y aventurado en China, país al que se le endilgan tantos males al respecto, como en los Estados Unidos, que se precian de lo contrario justamente para disimular que el asunto es idéntico. Corrijo: mucho más malo. El lobo suaviza el aullido, rumia, se recubre de lana, se hace llamar Dolly, pero no es una oveja y no se necesita ser Linneo para saberlo.
Porque la amenaza a la libertad de información no es un asunto de la clase de sistema político o económico imperante, o de cobertura o localización, ni siquiera es ideológico: Es, sencillamente, de pánico del poder hacia la verdad.
El poderoso que asciende o se mantiene de modo fraudulento no puede considerar indicada una simple referencia al tema. El gobierno que ha violado los derechos humanos ha de tildar de terroristas a sus defensores. El político que ha saqueado las arcas públicas tiene que ver adversarios malintencionados en quienes intenten hacer las cuentas. Cuando menos, es lógico.
El ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez dijo que el periodista francés Romeo Langlois, en poder de las FARC, es un grosero (3): En plena faena pública el periodista se atrevió a interpelar al ex mandatario acerca de la cesión de tierras a la multinacional canadiense Anglo Gold Ashanti, tornándole la sonrisa en un rictus rabioso (4). Un grosero con el poder. Más aún: Un malcriado con sus intríngulis.
Los secretos de estado, las clasificaciones preventivas de información, los llamados datos sensibles y los delicados asuntos gubernamentales, sin desconocer que algunas veces pueden ser razonables, en muchas ocasiones son máscaras para ocultar prácticas insanas, atentados constitucionales o claras violaciones a las leyes hechas por los propios gobiernos y sus círculos de poder.
Los Estados Unidos han puesto todas las trabas posibles para hacer efectiva la Ley de Libertad de Información (FOIA), denegando de manera injusta la desclasificación de documentos y trabajando solapadamente en la reclasificación de otros que eran públicos.
En virtud de la FOIA y gracias a la labor del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington (5), una organización dedicada a la desclasificación de documentos confidenciales del gobierno norteamericano y de ponerlos a la disposición de la prensa y los ciudadanos, conocimos de primera mano los asedios y hostigamientos hacia Cuba y buena parte de la operación Cóndor, la alianza siniestra entre el gobierno estadounidense, la CIA y las dictaduras del Cono Sur.
La publicación de Wikileaks de más de 800 mil documentos clasificados, 250 mil cables diplomáticos secretos y 5 millones de correos de la empresa Stratfor, la CÍA en la sombra, fue un viento fuerte que dejó al descubierto muchas prácticas infames en la conducción de la política internacional de los Estados Unidos y sus allegados. La ira divina de Washington hacia Assange se manifestó en cargos contra él redactados, cómo no, en secreto (6).
En Colombia, para no ir más lejos, el secreto a voces de la asociación de Álvaro Uribe Vélez con el narcotráfico y los paramilitares no afectó su favorabilidad ni le impidió el ascenso a la presidencia del país en 2002.
Sin embargo, fue la revelación de los mecanismos utilizados en su paranoia, durante el ejercicio del poder, la que lo puso en el ojo del huracán. En el afán por permanecer en la Casa de Nariño, el ex presidente espió y persiguió, en prácticas que según parece nunca le fueron extrañas, sólo que esta vez aconteció con una diferencia: los complots denunciados, unos tras otros, fueron noticia.
Esto hace suponer que los escándalos son las únicas boyas que quedan puestas en la vía guiando el transcurrir de la deleznable democracia de papel que es el país suramericano.
LO ÚTIL: LO BUENO
La única forma de comunicación adecuada, desde la perspectiva del poder, es la propagandística. En tal sentido, el periodismo bueno es aquel que es útil a los intereses de quien lo juzga o califica.
Y de tal modo lo asumen los medios, desde los grandes y transnacionales, hasta los desvalidos y locales, pasando por los estadios intermedios.
Una sujeción entendible desde todo punto de vista: En los unos, porque ellos mismos son el poder, pues los grandes medios cada vez son más apéndices corporativos que proyectos autónomos e independientes. En los otros, porque si no se alinean se mueren: si dices lo que quieres, te recorto los fondos (publicidad, auspicio, financiación, o como se llame la fuente del chantaje); si no dices lo que quiero, te los suprimo. Más grave: si dices algo que no me gusta o conviene, te demando.
La seducción subliminal, de la que se echaba mano hace tiempo, ahora no es necesaria, y los estudios especializados incluso la descalifican como recurso. Hoy la trama – tramoya es al descaro.
Las llamadas alianzas estratégicas informativas en boga son alineaciones continentales mal disimuladas. Explícitas durante ocasiones particulares, como una tragedia o una cumbre, con una metodología azarosa y un aire de mundo terminal. O implícitas, en el codo a codo del día a día. En todo caso, gobiernos, multinacionales y medios confabulados y alineados tras la misma zanja, desde la Patagonia hasta arriba de los Grandes Lagos.
La radio refuerza lo dicho por la televisión. Los portales de los medios masivos y sus derivaciones lo complementan. Los medios impresos hacen eco de lo mismo y le añaden nuevos matices. Todos hablan de lo mismo, todos entrevistan al mismo y casi a la misma vez.
La verdad deja de tener algo que ver con la honestidad o la sinceridad, y no es un acuerdo social sobre la realidad y sus hechos: La verdad se acomoda en salas de redacción, pero antes se configuró en una oficina burocrática o en una pomposa gerencia.
El periodista en contravía es negado. El medio lo descarta, la sociedad lo desaprueba y condena. Los actores de la guerra le endilgan las culpas a conveniencia.
En una realidad transformada en un escenario de constante conflicto mediático, no existen los desinteresados, sino los bien disimulados. Una premisa importante de la credibilidad periodística: Aparentar lo que no se piensa, en aras del falso equilibrio informativo, y decir de vez en cuando lo que muchos quieren oír, en bien del engaño masivo.
Quienes se sustraen a ello van portando el estandarte del bien o del mal, según quién mire y desde dónde. Entonces, el periodista es esto u aquello; el periodista es corporativo o subversivo. Lo que no puede conducir sino a que el periodista es aliado, o adversario.
Y el animal social y político que es el periodista termina asumiendo que lo que hace es una cosa u otra, tiñendo con aspectos ideológicos la información, lo que empeora porque se lleva a cabo ocultando lo que pasa en bien de las creencias o de su bolsillo, secundando a sabiendas o no un propósito político o económico, y, lo más grave, callando las injusticias o atacando las causas justas.
Como en la propaganda, otra vez, no se busca que los medios mientan, sino que omitan. No se pretende que ellos alteren la realidad, sino que le den una estructura informativa, antes que con base en los principios elementales del oficio, en el cálculo de su impacto y poder de convicción. No se llega a la simpleza de ofrecer una sola arista de los fenómenos, sino a la comprobación de que una sola visión de ellos es admisible: ¡civilizada!
El resultado, desde luego, es una falacia mayor, donde lo que se discute o llega a cuestionar en foros y simposios es el tamaño de la mentira. Su venialidad o no. No la mentira en sí, que ha sido convalidada en lo mediático, aprobada en lo gubernamental, bendecida por el cura y es parte esencial del espectáculo.
LO OTRO: LO PELIGROSO
Experiencias interesantes han surgido siempre para romper este círculo (cerco) mediático. Algunas han terminado sumidas en el ostracismo y su impacto no ha traspasado sino restringidos ámbitos de circulación. Sectas de opinión e información casi secretas. Es que no resulta sencilla la batalla contra el poder con los sesgos providenciales a favor, los extendidos tentáculos y las fortunas alertas.
Pero otros medios alternativos, necesarias experiencias de comunicación transversal, señales que fluyen desde abajo, todos con contenidos tan resbaladizos para ese poder, configuran sin duda alguna una esperanza desde la pluriculturalidad y la diversidad de su esencia. Son en ocasiones valerosas voces insertas en estructuras demoledoras, cuya palabra es fuente de juicio al permitirnos estar al corriente de aquellos hechos que son primordiales y a nadie importan. Nadie, desde luego, es el medio masivo que no los reportará jamás.
El surgimiento de la Internet 2.0, la blogsfera y las redes sociales abrieron nuevos caminos, aunque la determinación e impacto reales continúan sin estudiarse plenamente, incluyendo el papel en las llamadas revoluciones de la Primavera Árabe, sobrevalorado por unos, minimizado por otros.
Varios portales y blogs interesantes han llegado a ser notorios en el maremágnum de la red, pero muchos de ellos también se han desvanecido con la misma facilidad y rapidez con la que aparecieron.
Estos ámbitos también son penetrados por los intereses imperiales, que a través de sus capitales sobornan, compran, alquilan y, en todo caso, adquieren partidarios y generan voces contestatarias al gusto, como es el caso de Cuba, donde el gobierno de los Estados Unidos y la CIA explotan las difíciles condiciones que debe afrontar el país caribeño gracias al ilegal bloqueo y financian propuestas mercenarias, a las que luego otorgan, por ejemplo, el Premio Internacional Mujeres de Coraje, que otorga cada año la Secretaría de Estado de los mismos Estados Unidos. “Me canto y me celebro, me celebro y me canto”, como lo cantó el finado Facundo Cabral, repetidor de Whitman (7), el emblemático poeta de la enjundia estadounidense.
Me refiero, por supuesto, al blog “Generación Y”, inspirado, según la autora, en nombres de generaciones de los años setenta y ochenta que inician con la “i griega” o la contienen, pero que en realidad es “pro Y”, por su irrestricta adhesión al yanqui.
O en Venezuela. O en Ecuador, Bolivia o Nicaragua, donde capitales provenientes de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos, USAID, han apoyado líderes, instituciones y medios opositores, y han capacitado en el uso de redes como Twitter y Facebook (8).
No obstante, el carácter personal o de pequeños grupos, a la deriva o virtualmente con filiaciones malucas, la proliferación de puntos de vista diferentes, la posibilidad de penetración al corazón de muchos acontecimientos, la variedad y versatilidad de los recursos y los formatos utilizados, el juego de cuerda entre la inmediatez y el regodeo informativos, como factores fuera del control del poder, han conducido a que los novedosos recursos cuajen a veces como entes molestos y peligrosos.
A los que hay que meter en cintura cuanto antes y de cualquier modo. Para eso están las leyes. Para eso las usa el poder: SOPA, PIPA (EEUU), SINDE-WERT (España), LLERAS 1 y 2.0 (Colombia), DÖRING (México), SOCA (Reino Unido), HADOPI (Francia), ACTA (de todas partes), en fin.
Y una utopía incontinenti, que nada tiene que ver con las renacentistas de Moro, Bacon o Campanella, pero que sí constituye un delirio quizás producto de las innovaciones existidas: Un mundo de desconectados, aislados, desterrados, castigados, encarcelados, escarmentados y sometidos. La ínsula no se bordea en la medialuna de su contorno imaginario: se circunda en el cuadrado PC de cada quien.
Aires frescos fluyen, para el caso, frente a la vigilancia, censura y persecución en la Internet. No hace falta enunciar sino a Free Software Foundation, Open Source Initiative, OpenDNS, Tor Project (navegación anónima) o la reciente puesta en marcha del proyecto UTUTO XS 2012, nacido y criado en la Argentina. Software libre frente al patio entre rejas electrificadas que es la Global Online Freedom Act de los Estados Unidos, o la ley de alto espionaje que ese mismo país cocina a fuego lento, la CISPA (CIAspa, más bien).
A pocas cosas teme más el sistema capitalista que a la libertad y a ninguna como a la de la expresión de las comunidades, aunque pueda parecer un contrasentido con sus axiomas pregonados de reivindicación de las individualidades. La pretensión de un pensamiento uniforme, algo de lo que tanto se ha acusado al socialismo, surge más bien como un requisito vital para el capitalismo. Los medios convencionales no hacen otra cosa que buscarlo y afianzarlo.
Basta darle una ojeada al lenguaje, que en la estrechez a la que es trasladado se hace determinante en el propósito de emparejar los ambientes: Los medios son los motores del diálogo e intentan ser los móviles de la deliberación, en el hogar, en la escuela, en el trabajo, en el descanso. Un conductismo ramplón que, difícil no reconocerlo, le saca el jugo a nuestros más resignados y livianos comportamientos.
Únicamente el poder es fractal y los medios le confieren el don de la ubicuidad. A quienes lo encarnan y a lo que dice. Y los adjetivos calificativos o descalificativos usados se vuelven idénticos. El pobre lenguaje padece la desgracia sobre el lomo de pocas, poquísimas palabras.
El policía muerto, héroe patrio. El militar muerto, héroe de la patria. Y ambos vivos enviados a confirmar su ingrato papel en esa especie de Frente Este que es buena parte de Colombia. O de México. O de Honduras. O del mundo.
El lenguaje se hizo panfletario. Verosímil para los adeptos, odioso para los antónimos. De pronto, ineficaz en su fin soterrado de convencer, y mucho más en el pregonado e inmediato de informar. La repetición de frases hace lemas los contextos, los afanes por explicitar la sumisión vuelven un bastidor ideológico cualquier descripción, los cuestionamientos rinden más pleitesía que las loas. Basta ver las entrevistas de CNN para entenderlo. De Cala a Uribe, para no ir más lejos. O de Cala a cualquiera, para no restringir el prototipo (9).
Muchas veces, la inexperiencia y los temores a generar una agenda noticiosa propia, junto al carácter reactivo en el manejo de la información, determinan desde adentro los mayores límites de varios de esos interesantes planteamientos en contravía, los que a toda costa buscan fortalecer un camino comunicacional distinto.
Más allá de los vetos, las acusaciones y la innegable persecución de que son objeto las experiencias opcionales, con otro enfoque y con interés social, el riesgo es que terminen siendo bastiones burocráticos o búnkeres ideológicos dedicados a reproducir, desde otra orilla, los mismos modelos existentes.
LA PENITENCIA: LO CRIMINAL
Las circunstancias muestran cuánto benefician al poder las escisiones ideológicas, sociales, políticas. La demonización del otro cierra filas en torno a ideas y acciones, con la adicional ventaja que otorga dejar de lado la reflexión, base de cualquier cuestionamiento.
Los medios, en tanto que factores de homogenización en el consumismo, en la impudicia de los propósitos, en la indiferencia hacia temas trascendentes, endurecen a toda costa las posiciones en pos de hacer una sociedad dividida en grupos de pensamiento cada vez más radicales y antagónicos. Un desliz desprevenidamente menor que, con todo cálculo, auxilia gobiernos, grupos económicos y sectores fuertes de la sociedad, que, apoyándose en mecanismos sutiles de control y manipulación, ven mejorar las condiciones para afianzar sus oscuras premisas en los imaginarios.
Durante el gobierno de Álvaro Uribe, en Colombia, una mirada paramilitar de la vida intentó posicionarse en todos los espacios de la cotidianidad del país y en buena medida lo consiguió: El mensaje corrió desde las estructuras del poder gubernamentales, terratenientes, empresariales, militares, clericales.
Y vino hasta los mismos vecinos de las víctimas, algunos de los cuales terminaron creyendo más la quimera mediática que el escenario frente a sus narices. Claro, también fueron muchos menos de los que afirmaban los propios medios masivos o las mediciones hechas a sueldo.
Periodistas colombianos como Alfredo Molano, Daniel Coronel, Holman Morris, Felipe Zuleta, Claudia Julieta Duque, Ramiro Bejarano, Carlos Lozano, entre muchísimos otros, quienes no dejaron de estorbarle al festejo delincuencial reinante, debieron exiliarse o ejercer su profesión contra viento y marea. La verdad, para la represión, es subversiva. La mentira, para la sociedad, actúa como un tranquilizante.
La verdad se hizo nociva para la salud y el engaño fue cada vez más necesario para que la guerra no fuera algo psicosomático que afectara todos los órganos del país y enseñara la debilidad connatural. Muchos creyeron entonces que la Seguridad Democrática era algo necesario, seguro, cierto.
Una sociedad hipócritamente fundada en los valores católicos, que había convalidado con su voto una estructura criminal al frente del país, halló algo de indulgencia al convencerse de que todo era en pos de un fin ulterior benéfico. Uribe, paramilitarismo, falsos positivos, espionaje, persecuciones, asesinatos… se justificaban como el precio de un país sin FARC.
Pero esa sociedad no se percató de que un país con todo lo anterior y a la vez sin porvenir, sin alimento, sin salud, sin vivienda, sin justicia social, nunca dejará de ser un país con FARC, con ELN, con inconformismo, con atentados, con muertos, con sindicalistas sin entregarse y con todos los riesgos vivos. La primera causa es elemental: la mentira, que comparte con las ilusiones el hecho de que no se comen, al contrario de estas, no alimenta. (10) Tampoco alivia ni abriga, ni tranquiliza.
La profesión del periodista siempre ha estado rodeada de riesgos, asedios y espantos cuando, en vez de seguir adelante con el concierto mediático para delinquir, da a conocer los asuntos que esa penitencia social niega, y cuando llama a preocuparse por lo que ocurre detrás de las trincheras mentales que cada quien va forjándose muchas veces sin pensarlo.
En Colombia, el establecimiento pone el grito en el cielo de labios para afuera por la retención del periodista francés Romeo Langlois. Un escándalo asistido por el provecho que puede sacar en la guerra contra las FARC, la que no se libra sólo en las selvas y barriadas, sino también unilateralmente en los medios.
Es neurálgico que un vocero de la intolerancia, como Fernando Londoño, en ves de percatarse de que está vivo y pagarle sus deudas de corrupción al estado, se crea un elegido vuelto de la muerte y prosiga su siniestra misión invocando al diablo. Nunca hubo una hora de la verdad, en cambio estamos contando las primeras horas de quien sabe cuántos años de la segunda serie de sus malintencionadas mentiras (11).
Es triste que el periodista Langlois, después de esta experiencia, pueda ser bueno si dice una cosa o malo si la contraria. Pero también es cierto que así será porque ese es el fatal sino de hacer periodismo en tiempo de balas.
Pocos pistoleros aceptan que las palabras tienen una coraza que ninguna bala penetra. Y que la historia va siendo esclarecida aun a pesar de ella misma, de sus connotados narradores de platea y de sus afanosos archiveros, más tarde o más temprano; sea en milenios, como en los tiempos de los griegos y los persas, o en años o días, como en el presente.
Por más que colapsen durante algún tiempo las instituciones dedicadas a la defensa de la justicia, por más que las altas esferas intercambien favores para cubrirse la espalda o por más que su divulgación no deje de ser una actividad de altísimo riesgo, los abusos e injusticias contra los pueblos no pueden ocultarse por siempre. Y se pagan.
NOTAS:
(1) Los egipcios llamaban “Casas de la Vida” a las bibliotecas, que se ubicaban en los palacios reales y en los templos.
(2) Plinio el Viejo. Historia Natural. Volumen V. Pág. 44.
(3) El Espectador: “Uribe asegura que Romeo Langlois es un periodista ‘muy grosero”. 8 de mayo de 2012. http://bit.ly/KiOzeP
(4) “Por todo el oro de Colombia” (documental). Dir: Romeo Langlois. El pasaje citado se encuentra aproximadamente en el minuto 25. El documental fue subtitulado por “La Silla Vacía”, pero las gestiones de Álvaro Uribe, según lo afirma el propio portal, hicieron que el material tuviera que ser retirado de su sitio. http://bit.ly/J7tbFL
(5)The National Security Archive. The George Washington University. http://www.gwu.edu/~nsarchiv/
(6) “Los correos de Stratfor revelan que EEUU tiene preparada una acusación contra Assange”. Público.es http://bit.ly/y16xlc
(7) WHITMAN, Walt. Hojas de Hierba. Ed. Novaro. España, 11 ed. 1979. Pág. 113.
(8) La Jornada: “La USAID en Venezuela”. Por: José Steinsleger. México, 1 de febrero de 2012.
(9) Portal de CNN Español. “Esta semana en Cala”. Álvaro Uribe, lunes 21 de mayo de 2012. http://bit.ly/KXKwWm - “Cala en Colombia”. 26 de septiembre de 2011. http://bit.ly/rtBidj
(10) GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel. El coronel no tiene quién le escriba. Ed. La Oveja Negra. Bogotá, 1980. Pág. 28.
Referencia al diálogo entre el coronel y su mujer: “-La ilusión no se come -dijo ella./ -No se come, pero alimenta -replicó el coronel-.”
(11) El Espectador. “Fernando Londoño dice que atentado no es de extrema derecha”. 23 de mayo de 2012. http://bit.ly/KDFdZN
Artículo disponible en:
Rebelión (España)
Diario Universal (España)
Kaos en la Red (España)
El Mercurio Digital (España)
Revista crítica "La casa de mi tía" (Canarias, España)
El Mercurio Digital (España)
Cronicón - El Observatorio Latinoamericano (Colombia)
La Pluma (Colombia)
Questión (Venezuela)
Aporrea (Venezuela)
Blogueros y corresponsales de la Revolución (Cuba)
Generación F (Cuba)
Global Rights (Italia)
Argenpress (Argentina)
Agencia Ciudadana (Argentina)
Indymedia - Centro de Medios Independientes
Indymedia (Venezuela)
Agencia Periodística de Información Alternativa - APIA (México)
Noticias de América Latina y Caribe - ADITAL
Red TLAXCALA - Por la diversidad lingüística
Agencia Latinoamericana de Información - ALAI
La única forma de comunicación adecuada, desde la perspectiva del poder, es la propagandística. En tal sentido, el periodismo bueno es aquel que es útil a los intereses de quien lo juzga o califica. La radio refuerza lo dicho por la televisión. Los portales de los medios masivos y sus derivaciones lo complementan. Los medios impresos hacen eco de lo mismo y le añaden nuevos matices. Todos hablan de lo mismo, todos entrevistan al mismo y casi a la misma vez. La verdad deja de tener algo que ver con la honestidad o la sinceridad, y no es un acuerdo social sobre la realidad y sus hechos: La verdad se acomoda en salas de redacción, pero antes se configuró en una oficina burocrática o en una pomposa gerencia. El periodista en contravía es negado. El medio lo descarta, la sociedad lo desaprueba y condena. Los actores de la guerra le endilgan las culpas a conveniencia.
El poder, entre otras, tiene dos cosas claras: que los vencedores son quienes cuentan la historia y que si la historia no existe hay que inventarla al amaño o moldearla según se le de la gana. Y algo más: que buena parte de la historia, hoy en día, la asumen los medios, los periodistas, por abrogación, implantación, cesión, irrupción, en fin.
O al menos, que tal versión es la que principalmente va quedando retenida en los dispositivos de almacenamiento masivo. Una memoria de la humanidad que ya no está en las “Casas de la Vida” (1) de Tebas o Karnak, ni en Alejandría, sino en caldeados servidores en los Estados Unidos.
Llevamos 25 siglos creyendo, como Herodoto, que los griegos eran los civilizados y los persas los bárbaros, sólo porque quienes vencieron en las Guerras Médicas fueron los primeros. Herodoto, que era cario, pero siempre se creyó griego. Como nosotros, que no nos tenemos por bárbaros, aunque sabemos muy bien que, al menos según la consideración de la cultura hegemónica, tampoco somos los civilizados.
África es salvaje desde aquellos días de los Atlantes, condenados en la descripción de Plinio el Viejo a ser vistos como “una degeneración de las costumbres humanas” (2). ¿Quiénes serían Atila o Alarico, o los hunos y los vándalos, despojados de la leyenda negra fraguada desde la estrecha dicotomía de bárbaros y civilizados de los romanos? Es muy probable que entonces esa visión de seres brutales la mutáramos por la de libertadores, porque así de leves y aleves son también nuestras convicciones acerca de los personajes históricos.
A Occidente nos llegó de ellos la narración del mundo y así lo concebimos todavía: grecorromanamente. Lo cual no es malo, sino malísimo, por lo que tiene de sesgado y excluyente. Pero, peor aún: La visión llegó trajinada y cansada, sin la curiosidad de Herodoto, el “Padre de la Historia”, y sin el enciclopedismo de Plinio el Viejo.
Llegó el poder a nosotros, en cambio, lo mismo de arisco y asustadizo: En Washington o Bogotá, al modo de Atenas o Roma, los buenos conquistadores nunca dejan de estar nerviosos ni de curarse en salud de la mejor manera que pueden, que es el peor padecimiento para el resto de los mortales, a quienes unos pocos nos cuentan lo que nos pasa e incluso nos indican lo que somos.
Otro Plinio (Apuleyo Mendoza) y otros arrogados “padres de la histeria”, como Carlos Alberto Montaner, Enrique Krauze, Andrés Oppenheimer, Álvaro Vargas Llosa, Moisés Naím, hasta Jaime Bayly, o, en Colombia, Alfredo Rangel, Rafael Nieto, María Isabel Rueda, Salud Hernández, José Obdulio Gaviria, Fernando Londoño, Francisco Santos y un largo etcétera, ejecutan la tarea de acuñar matrices, desnaturalizar hechos y desviar la atención en nuestra historia reciente.
Son periodistas sin sentido del contenido social del oficio u oficiantes sin sentido del quehacer profesional, lo cual es lo mismo, pero sí de una firme y definida militancia en torno a los principios de la autoridad, una proyección condescendiente y disfrazada de los valores del imperio y del dominio a los cuales sirven.
Ellos siguen negándose a ver en los contrarios otra cosa que no sean degeneraciones de las costumbres humanas. Y rehuyendo también a aceptar que todo idiota útil nunca deja de ser un contrario. Un pistón del engranaje mayor. Vean si no lo que le pasó a Londoño. Uno de los más detestables mejores ejemplos.
Sus cómplices e interesadas interpretaciones de lo que acontece son registradas por los medios como si fuera la realidad que vivimos y la historia que deviene.
El poder los utiliza para describir el mundo a sus pies, funcional y obsecuente, y ellos se usan a sí mismos para interpretarse e interpretarnos como una comprometida parte de él. Alguno de ellos podría serlo en verdad, ninguno de nosotros lo es.
LO MOLESTO: LO MALO
En una sociedad en la que el ayer se desdibuja en el recuerdo y ni siquiera se le relega a la anécdota, y donde el mañana sólo se vislumbra desde lo noticioso, el presente se relata como una manera de afianzar lo que se es y lo que no. Y las diversas fuerzas encontradas procuran que la historia se vuelva una puesta en escena ante el ojo de la cámara o unas líneas bien memorizadas frente al micrófono.
Los gobiernos prometen y las instituciones aparentan hacer algo, cualquier cosa. Las corporaciones son empresas altruistas. Los banqueros apoyan proyectos sociales y le prestan al pobre. El devoto actúa de manera desinteresada y pone cara de tal. El poder es noble.
Si el mundo no marcha, tienen la culpa el indio, el negro, el homosexual, el pobretón, el guerrillero, el invierno, el verano, la crisis mundial. O el correveidile, que es el periodista contando, publicando, fotografiando lo que puede que todo el mundo quiera saber, pero que a los centros del poder casi nunca conviene.
Hacer periodismo puede ser igual de vedado y aventurado en China, país al que se le endilgan tantos males al respecto, como en los Estados Unidos, que se precian de lo contrario justamente para disimular que el asunto es idéntico. Corrijo: mucho más malo. El lobo suaviza el aullido, rumia, se recubre de lana, se hace llamar Dolly, pero no es una oveja y no se necesita ser Linneo para saberlo.
Porque la amenaza a la libertad de información no es un asunto de la clase de sistema político o económico imperante, o de cobertura o localización, ni siquiera es ideológico: Es, sencillamente, de pánico del poder hacia la verdad.
El poderoso que asciende o se mantiene de modo fraudulento no puede considerar indicada una simple referencia al tema. El gobierno que ha violado los derechos humanos ha de tildar de terroristas a sus defensores. El político que ha saqueado las arcas públicas tiene que ver adversarios malintencionados en quienes intenten hacer las cuentas. Cuando menos, es lógico.
El ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez dijo que el periodista francés Romeo Langlois, en poder de las FARC, es un grosero (3): En plena faena pública el periodista se atrevió a interpelar al ex mandatario acerca de la cesión de tierras a la multinacional canadiense Anglo Gold Ashanti, tornándole la sonrisa en un rictus rabioso (4). Un grosero con el poder. Más aún: Un malcriado con sus intríngulis.
Los secretos de estado, las clasificaciones preventivas de información, los llamados datos sensibles y los delicados asuntos gubernamentales, sin desconocer que algunas veces pueden ser razonables, en muchas ocasiones son máscaras para ocultar prácticas insanas, atentados constitucionales o claras violaciones a las leyes hechas por los propios gobiernos y sus círculos de poder.
Los Estados Unidos han puesto todas las trabas posibles para hacer efectiva la Ley de Libertad de Información (FOIA), denegando de manera injusta la desclasificación de documentos y trabajando solapadamente en la reclasificación de otros que eran públicos.
En virtud de la FOIA y gracias a la labor del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington (5), una organización dedicada a la desclasificación de documentos confidenciales del gobierno norteamericano y de ponerlos a la disposición de la prensa y los ciudadanos, conocimos de primera mano los asedios y hostigamientos hacia Cuba y buena parte de la operación Cóndor, la alianza siniestra entre el gobierno estadounidense, la CIA y las dictaduras del Cono Sur.
La publicación de Wikileaks de más de 800 mil documentos clasificados, 250 mil cables diplomáticos secretos y 5 millones de correos de la empresa Stratfor, la CÍA en la sombra, fue un viento fuerte que dejó al descubierto muchas prácticas infames en la conducción de la política internacional de los Estados Unidos y sus allegados. La ira divina de Washington hacia Assange se manifestó en cargos contra él redactados, cómo no, en secreto (6).
En Colombia, para no ir más lejos, el secreto a voces de la asociación de Álvaro Uribe Vélez con el narcotráfico y los paramilitares no afectó su favorabilidad ni le impidió el ascenso a la presidencia del país en 2002.
Sin embargo, fue la revelación de los mecanismos utilizados en su paranoia, durante el ejercicio del poder, la que lo puso en el ojo del huracán. En el afán por permanecer en la Casa de Nariño, el ex presidente espió y persiguió, en prácticas que según parece nunca le fueron extrañas, sólo que esta vez aconteció con una diferencia: los complots denunciados, unos tras otros, fueron noticia.
Esto hace suponer que los escándalos son las únicas boyas que quedan puestas en la vía guiando el transcurrir de la deleznable democracia de papel que es el país suramericano.
LO ÚTIL: LO BUENO
La única forma de comunicación adecuada, desde la perspectiva del poder, es la propagandística. En tal sentido, el periodismo bueno es aquel que es útil a los intereses de quien lo juzga o califica.
Y de tal modo lo asumen los medios, desde los grandes y transnacionales, hasta los desvalidos y locales, pasando por los estadios intermedios.
Una sujeción entendible desde todo punto de vista: En los unos, porque ellos mismos son el poder, pues los grandes medios cada vez son más apéndices corporativos que proyectos autónomos e independientes. En los otros, porque si no se alinean se mueren: si dices lo que quieres, te recorto los fondos (publicidad, auspicio, financiación, o como se llame la fuente del chantaje); si no dices lo que quiero, te los suprimo. Más grave: si dices algo que no me gusta o conviene, te demando.
La seducción subliminal, de la que se echaba mano hace tiempo, ahora no es necesaria, y los estudios especializados incluso la descalifican como recurso. Hoy la trama – tramoya es al descaro.
Las llamadas alianzas estratégicas informativas en boga son alineaciones continentales mal disimuladas. Explícitas durante ocasiones particulares, como una tragedia o una cumbre, con una metodología azarosa y un aire de mundo terminal. O implícitas, en el codo a codo del día a día. En todo caso, gobiernos, multinacionales y medios confabulados y alineados tras la misma zanja, desde la Patagonia hasta arriba de los Grandes Lagos.
La radio refuerza lo dicho por la televisión. Los portales de los medios masivos y sus derivaciones lo complementan. Los medios impresos hacen eco de lo mismo y le añaden nuevos matices. Todos hablan de lo mismo, todos entrevistan al mismo y casi a la misma vez.
La verdad deja de tener algo que ver con la honestidad o la sinceridad, y no es un acuerdo social sobre la realidad y sus hechos: La verdad se acomoda en salas de redacción, pero antes se configuró en una oficina burocrática o en una pomposa gerencia.
El periodista en contravía es negado. El medio lo descarta, la sociedad lo desaprueba y condena. Los actores de la guerra le endilgan las culpas a conveniencia.
En una realidad transformada en un escenario de constante conflicto mediático, no existen los desinteresados, sino los bien disimulados. Una premisa importante de la credibilidad periodística: Aparentar lo que no se piensa, en aras del falso equilibrio informativo, y decir de vez en cuando lo que muchos quieren oír, en bien del engaño masivo.
Quienes se sustraen a ello van portando el estandarte del bien o del mal, según quién mire y desde dónde. Entonces, el periodista es esto u aquello; el periodista es corporativo o subversivo. Lo que no puede conducir sino a que el periodista es aliado, o adversario.
Y el animal social y político que es el periodista termina asumiendo que lo que hace es una cosa u otra, tiñendo con aspectos ideológicos la información, lo que empeora porque se lleva a cabo ocultando lo que pasa en bien de las creencias o de su bolsillo, secundando a sabiendas o no un propósito político o económico, y, lo más grave, callando las injusticias o atacando las causas justas.
Como en la propaganda, otra vez, no se busca que los medios mientan, sino que omitan. No se pretende que ellos alteren la realidad, sino que le den una estructura informativa, antes que con base en los principios elementales del oficio, en el cálculo de su impacto y poder de convicción. No se llega a la simpleza de ofrecer una sola arista de los fenómenos, sino a la comprobación de que una sola visión de ellos es admisible: ¡civilizada!
El resultado, desde luego, es una falacia mayor, donde lo que se discute o llega a cuestionar en foros y simposios es el tamaño de la mentira. Su venialidad o no. No la mentira en sí, que ha sido convalidada en lo mediático, aprobada en lo gubernamental, bendecida por el cura y es parte esencial del espectáculo.
LO OTRO: LO PELIGROSO
Experiencias interesantes han surgido siempre para romper este círculo (cerco) mediático. Algunas han terminado sumidas en el ostracismo y su impacto no ha traspasado sino restringidos ámbitos de circulación. Sectas de opinión e información casi secretas. Es que no resulta sencilla la batalla contra el poder con los sesgos providenciales a favor, los extendidos tentáculos y las fortunas alertas.
Pero otros medios alternativos, necesarias experiencias de comunicación transversal, señales que fluyen desde abajo, todos con contenidos tan resbaladizos para ese poder, configuran sin duda alguna una esperanza desde la pluriculturalidad y la diversidad de su esencia. Son en ocasiones valerosas voces insertas en estructuras demoledoras, cuya palabra es fuente de juicio al permitirnos estar al corriente de aquellos hechos que son primordiales y a nadie importan. Nadie, desde luego, es el medio masivo que no los reportará jamás.
El surgimiento de la Internet 2.0, la blogsfera y las redes sociales abrieron nuevos caminos, aunque la determinación e impacto reales continúan sin estudiarse plenamente, incluyendo el papel en las llamadas revoluciones de la Primavera Árabe, sobrevalorado por unos, minimizado por otros.
Varios portales y blogs interesantes han llegado a ser notorios en el maremágnum de la red, pero muchos de ellos también se han desvanecido con la misma facilidad y rapidez con la que aparecieron.
Estos ámbitos también son penetrados por los intereses imperiales, que a través de sus capitales sobornan, compran, alquilan y, en todo caso, adquieren partidarios y generan voces contestatarias al gusto, como es el caso de Cuba, donde el gobierno de los Estados Unidos y la CIA explotan las difíciles condiciones que debe afrontar el país caribeño gracias al ilegal bloqueo y financian propuestas mercenarias, a las que luego otorgan, por ejemplo, el Premio Internacional Mujeres de Coraje, que otorga cada año la Secretaría de Estado de los mismos Estados Unidos. “Me canto y me celebro, me celebro y me canto”, como lo cantó el finado Facundo Cabral, repetidor de Whitman (7), el emblemático poeta de la enjundia estadounidense.
Me refiero, por supuesto, al blog “Generación Y”, inspirado, según la autora, en nombres de generaciones de los años setenta y ochenta que inician con la “i griega” o la contienen, pero que en realidad es “pro Y”, por su irrestricta adhesión al yanqui.
O en Venezuela. O en Ecuador, Bolivia o Nicaragua, donde capitales provenientes de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos, USAID, han apoyado líderes, instituciones y medios opositores, y han capacitado en el uso de redes como Twitter y Facebook (8).
No obstante, el carácter personal o de pequeños grupos, a la deriva o virtualmente con filiaciones malucas, la proliferación de puntos de vista diferentes, la posibilidad de penetración al corazón de muchos acontecimientos, la variedad y versatilidad de los recursos y los formatos utilizados, el juego de cuerda entre la inmediatez y el regodeo informativos, como factores fuera del control del poder, han conducido a que los novedosos recursos cuajen a veces como entes molestos y peligrosos.
A los que hay que meter en cintura cuanto antes y de cualquier modo. Para eso están las leyes. Para eso las usa el poder: SOPA, PIPA (EEUU), SINDE-WERT (España), LLERAS 1 y 2.0 (Colombia), DÖRING (México), SOCA (Reino Unido), HADOPI (Francia), ACTA (de todas partes), en fin.
Y una utopía incontinenti, que nada tiene que ver con las renacentistas de Moro, Bacon o Campanella, pero que sí constituye un delirio quizás producto de las innovaciones existidas: Un mundo de desconectados, aislados, desterrados, castigados, encarcelados, escarmentados y sometidos. La ínsula no se bordea en la medialuna de su contorno imaginario: se circunda en el cuadrado PC de cada quien.
Aires frescos fluyen, para el caso, frente a la vigilancia, censura y persecución en la Internet. No hace falta enunciar sino a Free Software Foundation, Open Source Initiative, OpenDNS, Tor Project (navegación anónima) o la reciente puesta en marcha del proyecto UTUTO XS 2012, nacido y criado en la Argentina. Software libre frente al patio entre rejas electrificadas que es la Global Online Freedom Act de los Estados Unidos, o la ley de alto espionaje que ese mismo país cocina a fuego lento, la CISPA (CIAspa, más bien).
A pocas cosas teme más el sistema capitalista que a la libertad y a ninguna como a la de la expresión de las comunidades, aunque pueda parecer un contrasentido con sus axiomas pregonados de reivindicación de las individualidades. La pretensión de un pensamiento uniforme, algo de lo que tanto se ha acusado al socialismo, surge más bien como un requisito vital para el capitalismo. Los medios convencionales no hacen otra cosa que buscarlo y afianzarlo.
Basta darle una ojeada al lenguaje, que en la estrechez a la que es trasladado se hace determinante en el propósito de emparejar los ambientes: Los medios son los motores del diálogo e intentan ser los móviles de la deliberación, en el hogar, en la escuela, en el trabajo, en el descanso. Un conductismo ramplón que, difícil no reconocerlo, le saca el jugo a nuestros más resignados y livianos comportamientos.
Únicamente el poder es fractal y los medios le confieren el don de la ubicuidad. A quienes lo encarnan y a lo que dice. Y los adjetivos calificativos o descalificativos usados se vuelven idénticos. El pobre lenguaje padece la desgracia sobre el lomo de pocas, poquísimas palabras.
El policía muerto, héroe patrio. El militar muerto, héroe de la patria. Y ambos vivos enviados a confirmar su ingrato papel en esa especie de Frente Este que es buena parte de Colombia. O de México. O de Honduras. O del mundo.
El lenguaje se hizo panfletario. Verosímil para los adeptos, odioso para los antónimos. De pronto, ineficaz en su fin soterrado de convencer, y mucho más en el pregonado e inmediato de informar. La repetición de frases hace lemas los contextos, los afanes por explicitar la sumisión vuelven un bastidor ideológico cualquier descripción, los cuestionamientos rinden más pleitesía que las loas. Basta ver las entrevistas de CNN para entenderlo. De Cala a Uribe, para no ir más lejos. O de Cala a cualquiera, para no restringir el prototipo (9).
Muchas veces, la inexperiencia y los temores a generar una agenda noticiosa propia, junto al carácter reactivo en el manejo de la información, determinan desde adentro los mayores límites de varios de esos interesantes planteamientos en contravía, los que a toda costa buscan fortalecer un camino comunicacional distinto.
Más allá de los vetos, las acusaciones y la innegable persecución de que son objeto las experiencias opcionales, con otro enfoque y con interés social, el riesgo es que terminen siendo bastiones burocráticos o búnkeres ideológicos dedicados a reproducir, desde otra orilla, los mismos modelos existentes.
LA PENITENCIA: LO CRIMINAL
Las circunstancias muestran cuánto benefician al poder las escisiones ideológicas, sociales, políticas. La demonización del otro cierra filas en torno a ideas y acciones, con la adicional ventaja que otorga dejar de lado la reflexión, base de cualquier cuestionamiento.
Los medios, en tanto que factores de homogenización en el consumismo, en la impudicia de los propósitos, en la indiferencia hacia temas trascendentes, endurecen a toda costa las posiciones en pos de hacer una sociedad dividida en grupos de pensamiento cada vez más radicales y antagónicos. Un desliz desprevenidamente menor que, con todo cálculo, auxilia gobiernos, grupos económicos y sectores fuertes de la sociedad, que, apoyándose en mecanismos sutiles de control y manipulación, ven mejorar las condiciones para afianzar sus oscuras premisas en los imaginarios.
Durante el gobierno de Álvaro Uribe, en Colombia, una mirada paramilitar de la vida intentó posicionarse en todos los espacios de la cotidianidad del país y en buena medida lo consiguió: El mensaje corrió desde las estructuras del poder gubernamentales, terratenientes, empresariales, militares, clericales.
Y vino hasta los mismos vecinos de las víctimas, algunos de los cuales terminaron creyendo más la quimera mediática que el escenario frente a sus narices. Claro, también fueron muchos menos de los que afirmaban los propios medios masivos o las mediciones hechas a sueldo.
Periodistas colombianos como Alfredo Molano, Daniel Coronel, Holman Morris, Felipe Zuleta, Claudia Julieta Duque, Ramiro Bejarano, Carlos Lozano, entre muchísimos otros, quienes no dejaron de estorbarle al festejo delincuencial reinante, debieron exiliarse o ejercer su profesión contra viento y marea. La verdad, para la represión, es subversiva. La mentira, para la sociedad, actúa como un tranquilizante.
La verdad se hizo nociva para la salud y el engaño fue cada vez más necesario para que la guerra no fuera algo psicosomático que afectara todos los órganos del país y enseñara la debilidad connatural. Muchos creyeron entonces que la Seguridad Democrática era algo necesario, seguro, cierto.
Una sociedad hipócritamente fundada en los valores católicos, que había convalidado con su voto una estructura criminal al frente del país, halló algo de indulgencia al convencerse de que todo era en pos de un fin ulterior benéfico. Uribe, paramilitarismo, falsos positivos, espionaje, persecuciones, asesinatos… se justificaban como el precio de un país sin FARC.
Pero esa sociedad no se percató de que un país con todo lo anterior y a la vez sin porvenir, sin alimento, sin salud, sin vivienda, sin justicia social, nunca dejará de ser un país con FARC, con ELN, con inconformismo, con atentados, con muertos, con sindicalistas sin entregarse y con todos los riesgos vivos. La primera causa es elemental: la mentira, que comparte con las ilusiones el hecho de que no se comen, al contrario de estas, no alimenta. (10) Tampoco alivia ni abriga, ni tranquiliza.
La profesión del periodista siempre ha estado rodeada de riesgos, asedios y espantos cuando, en vez de seguir adelante con el concierto mediático para delinquir, da a conocer los asuntos que esa penitencia social niega, y cuando llama a preocuparse por lo que ocurre detrás de las trincheras mentales que cada quien va forjándose muchas veces sin pensarlo.
En Colombia, el establecimiento pone el grito en el cielo de labios para afuera por la retención del periodista francés Romeo Langlois. Un escándalo asistido por el provecho que puede sacar en la guerra contra las FARC, la que no se libra sólo en las selvas y barriadas, sino también unilateralmente en los medios.
Es neurálgico que un vocero de la intolerancia, como Fernando Londoño, en ves de percatarse de que está vivo y pagarle sus deudas de corrupción al estado, se crea un elegido vuelto de la muerte y prosiga su siniestra misión invocando al diablo. Nunca hubo una hora de la verdad, en cambio estamos contando las primeras horas de quien sabe cuántos años de la segunda serie de sus malintencionadas mentiras (11).
Es triste que el periodista Langlois, después de esta experiencia, pueda ser bueno si dice una cosa o malo si la contraria. Pero también es cierto que así será porque ese es el fatal sino de hacer periodismo en tiempo de balas.
Pocos pistoleros aceptan que las palabras tienen una coraza que ninguna bala penetra. Y que la historia va siendo esclarecida aun a pesar de ella misma, de sus connotados narradores de platea y de sus afanosos archiveros, más tarde o más temprano; sea en milenios, como en los tiempos de los griegos y los persas, o en años o días, como en el presente.
Por más que colapsen durante algún tiempo las instituciones dedicadas a la defensa de la justicia, por más que las altas esferas intercambien favores para cubrirse la espalda o por más que su divulgación no deje de ser una actividad de altísimo riesgo, los abusos e injusticias contra los pueblos no pueden ocultarse por siempre. Y se pagan.
NOTAS:
(1) Los egipcios llamaban “Casas de la Vida” a las bibliotecas, que se ubicaban en los palacios reales y en los templos.
(2) Plinio el Viejo. Historia Natural. Volumen V. Pág. 44.
(3) El Espectador: “Uribe asegura que Romeo Langlois es un periodista ‘muy grosero”. 8 de mayo de 2012. http://bit.ly/KiOzeP
(4) “Por todo el oro de Colombia” (documental). Dir: Romeo Langlois. El pasaje citado se encuentra aproximadamente en el minuto 25. El documental fue subtitulado por “La Silla Vacía”, pero las gestiones de Álvaro Uribe, según lo afirma el propio portal, hicieron que el material tuviera que ser retirado de su sitio. http://bit.ly/J7tbFL
(5)The National Security Archive. The George Washington University. http://www.gwu.edu/~nsarchiv/
(6) “Los correos de Stratfor revelan que EEUU tiene preparada una acusación contra Assange”. Público.es http://bit.ly/y16xlc
(7) WHITMAN, Walt. Hojas de Hierba. Ed. Novaro. España, 11 ed. 1979. Pág. 113.
(8) La Jornada: “La USAID en Venezuela”. Por: José Steinsleger. México, 1 de febrero de 2012.
(9) Portal de CNN Español. “Esta semana en Cala”. Álvaro Uribe, lunes 21 de mayo de 2012. http://bit.ly/KXKwWm - “Cala en Colombia”. 26 de septiembre de 2011. http://bit.ly/rtBidj
(10) GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel. El coronel no tiene quién le escriba. Ed. La Oveja Negra. Bogotá, 1980. Pág. 28.
Referencia al diálogo entre el coronel y su mujer: “-La ilusión no se come -dijo ella./ -No se come, pero alimenta -replicó el coronel-.”
(11) El Espectador. “Fernando Londoño dice que atentado no es de extrema derecha”. 23 de mayo de 2012. http://bit.ly/KDFdZN
Artículo disponible en:
Rebelión (España)
Diario Universal (España)
Kaos en la Red (España)
El Mercurio Digital (España)
Revista crítica "La casa de mi tía" (Canarias, España)
El Mercurio Digital (España)
Cronicón - El Observatorio Latinoamericano (Colombia)
La Pluma (Colombia)
Questión (Venezuela)
Aporrea (Venezuela)
Blogueros y corresponsales de la Revolución (Cuba)
Generación F (Cuba)
Global Rights (Italia)
Argenpress (Argentina)
Agencia Ciudadana (Argentina)
Indymedia - Centro de Medios Independientes
Indymedia (Venezuela)
Agencia Periodística de Información Alternativa - APIA (México)
Noticias de América Latina y Caribe - ADITAL
Red TLAXCALA - Por la diversidad lingüística
Agencia Latinoamericana de Información - ALAI
sábado, 14 de abril de 2012
Mientras en las cumbres de las Américas los EEUU y Canadá vean al resto del continente como un patio trasero, habrá que buscar otros escenarios
Entrevista del canal internacional iraní HispanTV con el periodista y analista colombiano Juan Alberto Sánchez Marín sobre el tema de la VI Cumbre de las América que se celebra en Cartagena.
Ver video en HispanTV
Observando los acontecimientos y el apoyo unánime de los países latinoamericanos a la inclusión de Cuba en la Cumbre de las Américas, surge un interrogante: ¿podemos esperar que esta cumbre sea la última sin la presencia de la isla caribeña?
El analista colombiano se refirió a la importancia de la presión de algunos países de las Américas, cada vez más unánime ese fervor, esa petición, en relación con la presencia de Cuba.
"Yo creo que lo que acaba de suceder acá en Colombia con la reunión de los cancilleres, donde realmente no se ha podido llegar a un consenso, a una unanimidad, y eso ha impedido la firma del documento final, que se espera que mañana durante la reunión de los presidentes, durante la cumbre expresamente, resulte ese documento, va a ser muy importante por lo menos esa presencia tan fuerte de toda la América en términos de solicitar un nuevo tipo de relación con los Estados Unidos. Como lo expresaba el presidente Morales casi bajándose del avión, y decía que esa es la tesis a preservar, invitar a Cuba a las próximas cumbres.
"Más allá de eso hay unas relaciones muy difíciles de lo que se viene, porque, como lo expresaba también el presidente Correa, las cumbres estas no pueden seguir obviando temas. Y uno de los temas muy importantes ha sido el bloqueo infame contra Cuba, o la colonización acá en nuestras narices de las islas Malvinas, por parte, como lo expresaba el ministro de relaciones exteriores argentino, de un país imperial de otra época.
"Entonces yo creo que es muy importante que en estas cumbres se planteen este tipo de nuevas relaciones. Y es también a la vez muy difícil que los países como los Estados Unidos acepten estos nuevos términos de juego.
"Hay que tener muy presente que son un tipo de relaciones que vienen de tiempo atrás, donde países como los Estados Unidos y Canadá han considerado la región como una especie de patio trasero. Y mientras este tipo de relaciones que vienen desde la época de la doctrina Monroe se sigan manteniendo, los espacios de democracia en este tipo de cumbres van a ser muy restringidos, muy difíciles. Pero mientras países como los Estado Unidos y Canadá sigan viendo al resto del continente en estas circunstancias, va a ser muy complicado.
"Y va a ser muy complicado que los Estados Unidos cambien su actitud porque tienen unos intereses en juego geoestratégicos, económicos, corporativos, que les dificultan cambiar sus actitudes.
"Entonces yo creo que junto a estas cumbres, vistas como espacios de encuentro muy difíciles, hay que buscar otros escenarios que tiene la región, como el CELAC o como UNASUR, para que los países de la América consoliden esas búsquedas, ese desarrollo, ese encuentro de igual a igual, como en aquellas patrias grandes que alguna vez idearon personajes, próceres como Miranda, San Martín, como Martí o como Bolívar".
Ver video en HispanTV
Observando los acontecimientos y el apoyo unánime de los países latinoamericanos a la inclusión de Cuba en la Cumbre de las Américas, surge un interrogante: ¿podemos esperar que esta cumbre sea la última sin la presencia de la isla caribeña?
El analista colombiano se refirió a la importancia de la presión de algunos países de las Américas, cada vez más unánime ese fervor, esa petición, en relación con la presencia de Cuba.
"Yo creo que lo que acaba de suceder acá en Colombia con la reunión de los cancilleres, donde realmente no se ha podido llegar a un consenso, a una unanimidad, y eso ha impedido la firma del documento final, que se espera que mañana durante la reunión de los presidentes, durante la cumbre expresamente, resulte ese documento, va a ser muy importante por lo menos esa presencia tan fuerte de toda la América en términos de solicitar un nuevo tipo de relación con los Estados Unidos. Como lo expresaba el presidente Morales casi bajándose del avión, y decía que esa es la tesis a preservar, invitar a Cuba a las próximas cumbres.
"Más allá de eso hay unas relaciones muy difíciles de lo que se viene, porque, como lo expresaba también el presidente Correa, las cumbres estas no pueden seguir obviando temas. Y uno de los temas muy importantes ha sido el bloqueo infame contra Cuba, o la colonización acá en nuestras narices de las islas Malvinas, por parte, como lo expresaba el ministro de relaciones exteriores argentino, de un país imperial de otra época.
"Entonces yo creo que es muy importante que en estas cumbres se planteen este tipo de nuevas relaciones. Y es también a la vez muy difícil que los países como los Estados Unidos acepten estos nuevos términos de juego.
"Hay que tener muy presente que son un tipo de relaciones que vienen de tiempo atrás, donde países como los Estados Unidos y Canadá han considerado la región como una especie de patio trasero. Y mientras este tipo de relaciones que vienen desde la época de la doctrina Monroe se sigan manteniendo, los espacios de democracia en este tipo de cumbres van a ser muy restringidos, muy difíciles. Pero mientras países como los Estado Unidos y Canadá sigan viendo al resto del continente en estas circunstancias, va a ser muy complicado.
"Y va a ser muy complicado que los Estados Unidos cambien su actitud porque tienen unos intereses en juego geoestratégicos, económicos, corporativos, que les dificultan cambiar sus actitudes.
"Entonces yo creo que junto a estas cumbres, vistas como espacios de encuentro muy difíciles, hay que buscar otros escenarios que tiene la región, como el CELAC o como UNASUR, para que los países de la América consoliden esas búsquedas, ese desarrollo, ese encuentro de igual a igual, como en aquellas patrias grandes que alguna vez idearon personajes, próceres como Miranda, San Martín, como Martí o como Bolívar".
sábado, 30 de abril de 2011
Pobre Joaquín, en medio del silencio
Por: Juan Alberto Sánchez Marín
Desde aquellos días, que ahora parecen muy pretéritos, pero que en realidad no alcanzan el lustro, cuando los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez daban vía libre al gasoducto binacional y se abrazaban en Punto Fijo, Venezuela, o en Cartagena de Indias, Colombia, cualquiera con dos dedos de frente sabía que en esa amistad aspaventosa, de vereda tropical, iba a pasar algo. Y pasó.
Presidentes, cancilleres, ministros, asesores y afines de los dos países iban y venían, fungían y fingían, lucían y se lucían, pasaban y posaban. Por ahí quedan las fotos, engavetadas y llenas de borrones digitales y re encuadres a la brava. Los opositores venezolanos las usan de cuando en cuando para burlarse de Chávez, los uribistas de acá las manosean para destacar las virtudes dialogales de su mesías.
Se dijo de puentes colgantes para arriba y de oleoductos enterrados para abajo. De aquí para allá y de allá para acá. ¡Puentes con doble vía!
Se conversó de la carretera marginal de la selva, un salvaje megaproyecto neoliberal enmarcado dentro de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana, IIRSA, por el cual ponían la cara el BID y la CAF (1), que en realidad promovían el Departamento de Estado de los Estados Unidos y las grandes transnacionales, y que entre muchas otras cosas inútiles y de expoliación para los pueblos servía para despellejar las calvas cabelleras de los indígenas apacentados durante siglos en su ruta. Una técnica de los viejos pueblos indios de la pradera, que los puritanos blanquitos de hoy dominan bien.
Se discutió sobre la integración férrea, con imaginarios trenes bala desperdigados por las geografías y confundidos entre el fragor de las balas de verdad de la guerra colombiana.
De otras obras magnas de infraestructura también se debatió, como el puente entre La Chinita y La Fría, para bien de la vida de los miles de colombianos y venezolanos de la frontera común, que facilitara su comercio ancestral y de paso el contrabando legal que permite que el vivo viva del bobo y el bobo de Papá y Ma’…
Ambos presidentes hablaron de cooperación fronteriza, energética, económica y comercial. Vicisitudes serias. Nadie sabe si la obra tipo entremés se la creían; eso sí, todos sabían que las obras nunca serían.
Pelea cantada
Ya en diciembre de 2004, Uribe se inauguró como nuevo presidente vecino con el secuestro de Rodrigo Granda, jefe de la guerrilla colombiana de las FARC, en pleno centro de Caracas. El hecho, perpetrado por un comando asalariado del Ministerio de Defensa colombiano, perturbó las relaciones entre ambos países. (2) Pero los melindres concluyeron poco después, en febrero, con un fraterno abrazo entre los dos mandatarios. Todo no fue más allá de una alteración gastrointestinal y una ligera laberintitis de Uribe. La una causada por las mentiras que dijo y la otra por las que oyó.
Casi un año después, la retórica y los buenos modales hicieron su agosto en pleno diciembre de 2005. Volvieron y jugaron el gasoducto, el oleoducto y ningún reducto ideológico de ninguno ni de nadie.
2005 acabó para los dos países en la Quinta de San Pedro Alejandrino, Santa Marta, Colombia, hacia las 16H37 (21H37 GMT) del 17 de diciembre; 175 años, 3 horas y 30 minutos después de la muerte de Simón Bolívar en la misma estrecha habitación. (3)
La temporada navideña de aquel año fue animada con dos muñecos, “Made in China”, vendidos como pan caliente: Uribito y Chavecito. (4) De Chavecito se supo que alcanzó los 60 centímetros. De Uribito se confirmó que por la divina gracia del modelo original llegó a ser pre candidato presidencial del partido de la U y derrotado por la opositora más bruta que país alguno haya tenido en una historia que brilla justamente por la escasez de lumbreras, sean del sexo que sean. De destacar que dicha contrincante por lo menos podría llegar a ser presidenta de un equipo de fútbol, en tanto que el muñeco Uribito corre el riesgo de ir a la cárcel.
2007 fue un año aciago. A petición de la senadora colombiana Piedad Córdoba, Chávez se monta en el paseo de mediar entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC buscando un acuerdo humanitario que permitiera el canje de presos y rehenes.
El gobierno colombiano aplaudió tal cooperación. Todo fue viento en popa mientras la barcaza no se movió de puerto. Cuando lo hizo fue la hora llegada. Uribe, iracundo por los avances previsiblemente imposibles, pero ciertos; Chávez de la noche a la mañana colgado de la brocha.
La banal retórica de la paz es reemplazada de súbito por la densa de la guerra. Ambas, al fin y al cabo, retóricas, parrandeados culteranismos.
2007, 2008. 2009, 2010. Cuatro años más, donde hermanos de hecho debían volverse enemigos del alma, o donde vecinos por obligación tenían que ser extraños por elección. Léase, mejor, por capricho.
Un tiempo en que, por lo menos, Chávez era el malo para el gobierno colombiano y para la rancia derecha colombiana y venezolana, como Uribe lo era para cualquier ciudadano progresista colombiano o venezolano. Cada quien con su cada cual.
Hasta que la Corte Constitucional le cerró el paso a la aspiración de Uribe de una nueva reelección, y el siniestro pero hábil mandatario pasó a ser un twittero irrefrenable, que en estos lapsos invernales desborda aún más al país con los trinos propios de su talante.
Y mientras, engrosa el sanedrín de la derecha continental, haciendo lo que bien se paga a los que ya no son: dictar conferencias en universidades del Opus; reunirse en círculos con otros pesos pasados, como Savater o Vargas Llosa; redactar ditirambos para el imperio; lanzarle infructuosos anatemas al antiguo amigo y visceral enemigo Chávez.
Fresco de bagazos
Se fue Uribe, pero llegó Santos. Nuevo estilo, otro matiz, distinta manera, diferente índole, remozados mozos de cuadra en el hípico país lleno de cagajón que dejó el antecesor. Y nada que no sea igual.
Santos vuelve a bañarse dos veces en el mismo río y con la misma agua. Quizás eso no era posible en lo apartados tiempos del Oscuro de Éfeso, pero en las turbias épocas de ahora sí.
Y Santos tampoco es claro ni es otro, es el mismo. No juega cartas en el Country, se las juega en Palacio. No se volvió santo varón, sólo disimula el apellido. No azuza recuas como ministro, se aplaca a sí mismo de presidente.
Y vuelve y juega el ardid trillado: vecino, compañero, mejor nuevo amigo. Abrazo va, sonrisa viene y la ideología en un punto se mantiene.
Si hay algo más peligroso e inmanejable que la franca disputa y los dientes pelados, es la devoción fingida. Una cosa es la diplomacia, que sigue cursos legales, adecuada para la buena vecindad, necesaria para dos pueblos hermanos. Otra la guachafita de gobiernos que manejan las relaciones internacionales como asunto de solares o de comadres que conferencian de postigo a postigo. Y así estamos de nuevo.
Uribe y Chávez manejaron una vez las relaciones cual finqueros. Ahora todo se cuadra como entre tahúres: full sorpresa, póker que mata, deshojada Flor Imperial, ¿as bajo qué manga? Apenas hay que apuntar que Santos juega Texas Hold’em desde chiquito.
Antes era cuestión de tiempo. Ahora, también. ¿Hasta cuándo será aguantado el cañazo de querer el bien pagándolo a punta de males? Lo mismo que ningún fin justifica los medios, ningunos medios justifican el fin. Así, el fin se vuelve acabose.
¡Estaba escrito…!
No se trata tanto de si Joaquín Pérez Becerra es culpable o no, de qué o en cuáles niveles. Es probable que tendrá a cuestas más pecados de los que él mismo sepa o llegare a mencionar, y, de seguro, es muchísimo más inocente de lo que el gobierno colombiano lo acusa a partir de unos cacharros de pacotilla, hurgados, invalidados, puestos a la carrera, como utilería, para ambientar escenas en la obra sinfín que es la Colombia metida de bruces en la lucha contra sí misma.
Y hay muchas dudas en el aire, que más que interrogantes son cuestionamientos evidentes al gobierno de Venezuela. Es natural que muchos sectores de la izquierda hayan puesto el grito en el ancho cielo bolivariano y que algunos otros no entiendan adónde fueron los marcos legales, los conceptos jurídicos, los acuerdos internacionales o la propia Constitución Bolivariana, un fajo de cosas que ya todos los expertos están empezando a citar con parágrafos, pelos y señales.
Ni siquiera hay que preguntarse por la suerte de los acervos nomotéticos o de locuciones locas como coherencia, lealtad, respeto, confianza.
La amistad de Chávez con Uribe no dio sino sinsabores, supo a cacho y arruinó caminos de menor jolgorio, pocas serpentinas, pero de mayor madurez y más certidumbres.
La amistad con Santos, o lo que sea que signifique la fruslería lingüística de hacerse pasar por los mejores nuevos amigos de la región, puede tener para el presidente venezolano el agrio sabor de las amistades de Gadafi con Sarkosy o Berlusconi: entrañables camaradas, socios de la alianza internacional contra el terrorismo, que ahora mismo y muy prestos le rocían la jaima con misiles.
La frescura de Chávez, ese carácter impetuoso, una dignidad innegable y la mollera chispeante, entran raspando en los abrazos taimados de Santos y de toda una clase dirigente, poderosa y calculadora, que le recrimina al presidente colombiano ese acercamiento, pero que lo lleva a cabo sencillamente porque presidente y gobierno son ella misma. Y ese espíritu Santos sabe bien lo mucho que gana con lo poco que apuesta.
Con el tráfago, la voluntad se distorsiona en llamadas telefónicas tramposas y se asfixian los avances en favores pedidos con una prisa calculada de antaño. En acuerdos de colaboración contra el narcotráfico, luchas contra el terrorismo y otros abominables mandados de los gringos se enreda un camino de por sí lleno de abrojos, en el que a veces, por demás, ya ha sido probado, también sale el Lobo (Sosa, Porfirio).
Qué bueno que uno en estas charadas sólo gozara. Que los arrumacos en vivo se aguaran en la tele y la monserga de las relaciones productivas, de integración y paz saltara de los protocolos a la vida. Que no se pagaran tan caras esas sobras de gracia colgadas por doquier. Pero no es así.
Como dice el título del último álbum del joven cantante chileno Santos Chávez (que no otro Santos Chávez, el difunto pintor y grabador de origen mapuche), “Estaba escrito…” (5)
Amistades que matan
Pérez Becerra militó en el partido equivocado, la Unión Patriótica, dejado a la deriva por la guerrilla de las FARC y exterminado por el tentáculo paramilitar de la derecha colombiana. Joaquín también cometió a la sazón el error craso de no cambiarse de bando, de no abjurar de su pensamiento, o de no volverse político o sapo.
Al contrario, se hundió a voluntad en el desliz de dirigir un medio de comunicación empachado de informaciones a contracorriente, revolucionarias, más bien panfletarias. Y cometió la simpleza de salirse una tarde del país donde vivía asilado, y se metió de lleno en el cerco estrecho de un mundo lleno de paranoias infundadas y de terrorismos diseñados más en los escritorios de los gobiernos que en la realidad.
Para colmo, se embarcó cándido en un avión rumbo a un país en el que confiaba: Venezuela. De no haberlo hecho hubiera sido un exiliado de todo del totazo, incluso, de los suyos.
No le pasó a Joaquín por la mente que en Maiquetía no lo recibirían amigos, sino esposas. No las suyas, que una fue asesinada antes de que él tuviera que salir de Colombia y la otra se quedará quién sabe cuánto sentada en Estocolmo esperando a su Godot, sino las esposas metálicas del país que lo vio nacer y a cuya nacionalidad, en un arrebato de sensatez, prefirió renunciar hace una década.
Pasó por alto que patrias como la suya siempre tienen en cuenta a sus naturales cuando se trata de apachurrarlos, sobre todo, en medio de una realidad mediática ávida de trofeos de guerra, de carnes de cañón y de medios silenciados, que de paso sirve para poner contra las cuerdas a un amigo que en el fuero interno nunca dejará de ser considerado como un apestoso enemigo.
En otras palabras, Joaquín Pérez Becerra desairó tantas formas importantes de la estrategia rebelde más elemental, que se le hace a uno muy difícil ubicarlo como un curtido guerrillero transnacional, versado en negociaciones y filigranas, y en cambio sí lo vuelven muy sospechoso de ser un comunicador nato.
Y hablando de medios, en Venezuela, los revolucionarios por decreto ni fu ni fa. Ni tanto blablablá, más bien ni mu. A lo sumo unos pocos dijeron pío. Poquísimos esta boca es mía. Mi boquita un punto. Y medios de poca o menor bendición que marcaron la diferencia, como Aporrea, los comunitarios, los barriales; los descastados, mas no desgastados. No debió coincidir siempre la idea de lo revolucionario con la talanquera de las directrices ministeriales. Ante un yerro, ¡pues a “yerrar” se dijo! Y se llegó así a la uniformidad más odiosa del mundo: la de todos los medios oficiales mudos, la de todos los funcionarios del gobierno callados, la de todos los versados con los oídos tapados, la de todo un país silbando y mirando para otro lado.
En Colombia, por el contrario, clarísimo el libreto. Los medios lo dijeron todo, desde la misma perspectiva: Pérez Becerra, terrorista, guerrillero. No se calló nada, aunque nunca se dejó entrever otro sesgo, alguna idea de algo más, ni siquiera asomó el beneficio de la duda para el acusado. Grandes titulares, variados estilos, innúmeros formatos: todo el despliegue requerido para que todos vean lo que tienen que ver y oigan lo que tienen que oír. Poco trabajaron las oficinas de prensa de Palacio o Cancillería. Los medios colombianos han aprendido a ejecutar las misiones sin que se las manden, a hacerlo todo solos, solícitos y mejor. Santos ha sabido siempre ser jefe de redacción sin que se lo vea. De medios algo aprendió desde antes de la cuna. Por genética, por ósmosis, y, a la final, como medio para luego darse el gusto de causarnos la mortificación de tenerlo donde está.
Joaquín, pues, nunca debió creer posible que la distancia filosófica existente entre el gobierno del país que visitaba y la del gobierno del país natal que lo perseguía llegara a ser tan corta como los pocos metros que por más de mil doscientos kilómetros separan una patria de la otra. ¡Quién iba a creerlo!
Joaquín quedó entonces parado en un lugar peor que aquel que dejó atrás hace dos décadas. Hoy, en una celda de la cárcel La Modelo de Bogotá, no tiene la zozobra de que lo frieguen, sino la certeza de que lo jodieron.
“El hombre ya se sabe que está aquí,
condenado desde el nacimiento…
Pobre Joaquín, pobre Joaquín,
en medio del silencio”.
En febrero de 1968, el grande poeta y compositor uruguayo Rubén Lena escribió la milonga “Pobre Joaquín”, a la que corresponden estos versos. Lena, según cuenta él mismo, escribió la canción a partir de una nota en el diario sobre un hombre sin nombre que había aparecido muerto en una calle. (6)
Joaquín Pérez Becerra está vivo. ¿Pobre Joaquín? O pobres de nosotros, en medio del silencio.
NOTAS:
(1) Portal de IIRSA. Áreas de acción. En: http://bit.ly/mOQWM9
(2) Ver recuento cronológico de esta crisis, según la BBC. En: http://bbc.in/eQLC9W
(3) GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel. El general en su laberinto. Ed. Sudamericana. Primera edición. Pág. 153. Buenos Aires, 1989.
(4) Ver artículo al respecto en Wikinoticas. En: http://bit.ly/fX6ocv
(5) Uruguay lyrics. Pobre Joaquín. En: http://bit.ly/moLw0m
(6) Página oficial del cantante. En: http://www.santoschavez.cl
Relaciones Colombia-Venezuela: Santos sabe lo mucho que gana con lo poco que apuesta. Joaquín Pérez Becerra: Ahora no tiene la zozobra de que lo frieguen, sino la certeza de que lo jodieron.
Desde aquellos días, que ahora parecen muy pretéritos, pero que en realidad no alcanzan el lustro, cuando los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez daban vía libre al gasoducto binacional y se abrazaban en Punto Fijo, Venezuela, o en Cartagena de Indias, Colombia, cualquiera con dos dedos de frente sabía que en esa amistad aspaventosa, de vereda tropical, iba a pasar algo. Y pasó.
Presidentes, cancilleres, ministros, asesores y afines de los dos países iban y venían, fungían y fingían, lucían y se lucían, pasaban y posaban. Por ahí quedan las fotos, engavetadas y llenas de borrones digitales y re encuadres a la brava. Los opositores venezolanos las usan de cuando en cuando para burlarse de Chávez, los uribistas de acá las manosean para destacar las virtudes dialogales de su mesías.
Se dijo de puentes colgantes para arriba y de oleoductos enterrados para abajo. De aquí para allá y de allá para acá. ¡Puentes con doble vía!
Se conversó de la carretera marginal de la selva, un salvaje megaproyecto neoliberal enmarcado dentro de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana, IIRSA, por el cual ponían la cara el BID y la CAF (1), que en realidad promovían el Departamento de Estado de los Estados Unidos y las grandes transnacionales, y que entre muchas otras cosas inútiles y de expoliación para los pueblos servía para despellejar las calvas cabelleras de los indígenas apacentados durante siglos en su ruta. Una técnica de los viejos pueblos indios de la pradera, que los puritanos blanquitos de hoy dominan bien.
Se discutió sobre la integración férrea, con imaginarios trenes bala desperdigados por las geografías y confundidos entre el fragor de las balas de verdad de la guerra colombiana.
De otras obras magnas de infraestructura también se debatió, como el puente entre La Chinita y La Fría, para bien de la vida de los miles de colombianos y venezolanos de la frontera común, que facilitara su comercio ancestral y de paso el contrabando legal que permite que el vivo viva del bobo y el bobo de Papá y Ma’…
Ambos presidentes hablaron de cooperación fronteriza, energética, económica y comercial. Vicisitudes serias. Nadie sabe si la obra tipo entremés se la creían; eso sí, todos sabían que las obras nunca serían.
Pelea cantada
Ya en diciembre de 2004, Uribe se inauguró como nuevo presidente vecino con el secuestro de Rodrigo Granda, jefe de la guerrilla colombiana de las FARC, en pleno centro de Caracas. El hecho, perpetrado por un comando asalariado del Ministerio de Defensa colombiano, perturbó las relaciones entre ambos países. (2) Pero los melindres concluyeron poco después, en febrero, con un fraterno abrazo entre los dos mandatarios. Todo no fue más allá de una alteración gastrointestinal y una ligera laberintitis de Uribe. La una causada por las mentiras que dijo y la otra por las que oyó.
Casi un año después, la retórica y los buenos modales hicieron su agosto en pleno diciembre de 2005. Volvieron y jugaron el gasoducto, el oleoducto y ningún reducto ideológico de ninguno ni de nadie.
2005 acabó para los dos países en la Quinta de San Pedro Alejandrino, Santa Marta, Colombia, hacia las 16H37 (21H37 GMT) del 17 de diciembre; 175 años, 3 horas y 30 minutos después de la muerte de Simón Bolívar en la misma estrecha habitación. (3)
La temporada navideña de aquel año fue animada con dos muñecos, “Made in China”, vendidos como pan caliente: Uribito y Chavecito. (4) De Chavecito se supo que alcanzó los 60 centímetros. De Uribito se confirmó que por la divina gracia del modelo original llegó a ser pre candidato presidencial del partido de la U y derrotado por la opositora más bruta que país alguno haya tenido en una historia que brilla justamente por la escasez de lumbreras, sean del sexo que sean. De destacar que dicha contrincante por lo menos podría llegar a ser presidenta de un equipo de fútbol, en tanto que el muñeco Uribito corre el riesgo de ir a la cárcel.
2007 fue un año aciago. A petición de la senadora colombiana Piedad Córdoba, Chávez se monta en el paseo de mediar entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC buscando un acuerdo humanitario que permitiera el canje de presos y rehenes.
El gobierno colombiano aplaudió tal cooperación. Todo fue viento en popa mientras la barcaza no se movió de puerto. Cuando lo hizo fue la hora llegada. Uribe, iracundo por los avances previsiblemente imposibles, pero ciertos; Chávez de la noche a la mañana colgado de la brocha.
La banal retórica de la paz es reemplazada de súbito por la densa de la guerra. Ambas, al fin y al cabo, retóricas, parrandeados culteranismos.
2007, 2008. 2009, 2010. Cuatro años más, donde hermanos de hecho debían volverse enemigos del alma, o donde vecinos por obligación tenían que ser extraños por elección. Léase, mejor, por capricho.
Un tiempo en que, por lo menos, Chávez era el malo para el gobierno colombiano y para la rancia derecha colombiana y venezolana, como Uribe lo era para cualquier ciudadano progresista colombiano o venezolano. Cada quien con su cada cual.
Hasta que la Corte Constitucional le cerró el paso a la aspiración de Uribe de una nueva reelección, y el siniestro pero hábil mandatario pasó a ser un twittero irrefrenable, que en estos lapsos invernales desborda aún más al país con los trinos propios de su talante.
Y mientras, engrosa el sanedrín de la derecha continental, haciendo lo que bien se paga a los que ya no son: dictar conferencias en universidades del Opus; reunirse en círculos con otros pesos pasados, como Savater o Vargas Llosa; redactar ditirambos para el imperio; lanzarle infructuosos anatemas al antiguo amigo y visceral enemigo Chávez.
Fresco de bagazos
Se fue Uribe, pero llegó Santos. Nuevo estilo, otro matiz, distinta manera, diferente índole, remozados mozos de cuadra en el hípico país lleno de cagajón que dejó el antecesor. Y nada que no sea igual.
Santos vuelve a bañarse dos veces en el mismo río y con la misma agua. Quizás eso no era posible en lo apartados tiempos del Oscuro de Éfeso, pero en las turbias épocas de ahora sí.
Y Santos tampoco es claro ni es otro, es el mismo. No juega cartas en el Country, se las juega en Palacio. No se volvió santo varón, sólo disimula el apellido. No azuza recuas como ministro, se aplaca a sí mismo de presidente.
Y vuelve y juega el ardid trillado: vecino, compañero, mejor nuevo amigo. Abrazo va, sonrisa viene y la ideología en un punto se mantiene.
Si hay algo más peligroso e inmanejable que la franca disputa y los dientes pelados, es la devoción fingida. Una cosa es la diplomacia, que sigue cursos legales, adecuada para la buena vecindad, necesaria para dos pueblos hermanos. Otra la guachafita de gobiernos que manejan las relaciones internacionales como asunto de solares o de comadres que conferencian de postigo a postigo. Y así estamos de nuevo.
Uribe y Chávez manejaron una vez las relaciones cual finqueros. Ahora todo se cuadra como entre tahúres: full sorpresa, póker que mata, deshojada Flor Imperial, ¿as bajo qué manga? Apenas hay que apuntar que Santos juega Texas Hold’em desde chiquito.
Antes era cuestión de tiempo. Ahora, también. ¿Hasta cuándo será aguantado el cañazo de querer el bien pagándolo a punta de males? Lo mismo que ningún fin justifica los medios, ningunos medios justifican el fin. Así, el fin se vuelve acabose.
¡Estaba escrito…!
No se trata tanto de si Joaquín Pérez Becerra es culpable o no, de qué o en cuáles niveles. Es probable que tendrá a cuestas más pecados de los que él mismo sepa o llegare a mencionar, y, de seguro, es muchísimo más inocente de lo que el gobierno colombiano lo acusa a partir de unos cacharros de pacotilla, hurgados, invalidados, puestos a la carrera, como utilería, para ambientar escenas en la obra sinfín que es la Colombia metida de bruces en la lucha contra sí misma.
Y hay muchas dudas en el aire, que más que interrogantes son cuestionamientos evidentes al gobierno de Venezuela. Es natural que muchos sectores de la izquierda hayan puesto el grito en el ancho cielo bolivariano y que algunos otros no entiendan adónde fueron los marcos legales, los conceptos jurídicos, los acuerdos internacionales o la propia Constitución Bolivariana, un fajo de cosas que ya todos los expertos están empezando a citar con parágrafos, pelos y señales.
Ni siquiera hay que preguntarse por la suerte de los acervos nomotéticos o de locuciones locas como coherencia, lealtad, respeto, confianza.
La amistad de Chávez con Uribe no dio sino sinsabores, supo a cacho y arruinó caminos de menor jolgorio, pocas serpentinas, pero de mayor madurez y más certidumbres.
La amistad con Santos, o lo que sea que signifique la fruslería lingüística de hacerse pasar por los mejores nuevos amigos de la región, puede tener para el presidente venezolano el agrio sabor de las amistades de Gadafi con Sarkosy o Berlusconi: entrañables camaradas, socios de la alianza internacional contra el terrorismo, que ahora mismo y muy prestos le rocían la jaima con misiles.
La frescura de Chávez, ese carácter impetuoso, una dignidad innegable y la mollera chispeante, entran raspando en los abrazos taimados de Santos y de toda una clase dirigente, poderosa y calculadora, que le recrimina al presidente colombiano ese acercamiento, pero que lo lleva a cabo sencillamente porque presidente y gobierno son ella misma. Y ese espíritu Santos sabe bien lo mucho que gana con lo poco que apuesta.
Con el tráfago, la voluntad se distorsiona en llamadas telefónicas tramposas y se asfixian los avances en favores pedidos con una prisa calculada de antaño. En acuerdos de colaboración contra el narcotráfico, luchas contra el terrorismo y otros abominables mandados de los gringos se enreda un camino de por sí lleno de abrojos, en el que a veces, por demás, ya ha sido probado, también sale el Lobo (Sosa, Porfirio).
Qué bueno que uno en estas charadas sólo gozara. Que los arrumacos en vivo se aguaran en la tele y la monserga de las relaciones productivas, de integración y paz saltara de los protocolos a la vida. Que no se pagaran tan caras esas sobras de gracia colgadas por doquier. Pero no es así.
Como dice el título del último álbum del joven cantante chileno Santos Chávez (que no otro Santos Chávez, el difunto pintor y grabador de origen mapuche), “Estaba escrito…” (5)
Amistades que matan
Pérez Becerra militó en el partido equivocado, la Unión Patriótica, dejado a la deriva por la guerrilla de las FARC y exterminado por el tentáculo paramilitar de la derecha colombiana. Joaquín también cometió a la sazón el error craso de no cambiarse de bando, de no abjurar de su pensamiento, o de no volverse político o sapo.
Al contrario, se hundió a voluntad en el desliz de dirigir un medio de comunicación empachado de informaciones a contracorriente, revolucionarias, más bien panfletarias. Y cometió la simpleza de salirse una tarde del país donde vivía asilado, y se metió de lleno en el cerco estrecho de un mundo lleno de paranoias infundadas y de terrorismos diseñados más en los escritorios de los gobiernos que en la realidad.
Para colmo, se embarcó cándido en un avión rumbo a un país en el que confiaba: Venezuela. De no haberlo hecho hubiera sido un exiliado de todo del totazo, incluso, de los suyos.
No le pasó a Joaquín por la mente que en Maiquetía no lo recibirían amigos, sino esposas. No las suyas, que una fue asesinada antes de que él tuviera que salir de Colombia y la otra se quedará quién sabe cuánto sentada en Estocolmo esperando a su Godot, sino las esposas metálicas del país que lo vio nacer y a cuya nacionalidad, en un arrebato de sensatez, prefirió renunciar hace una década.
Pasó por alto que patrias como la suya siempre tienen en cuenta a sus naturales cuando se trata de apachurrarlos, sobre todo, en medio de una realidad mediática ávida de trofeos de guerra, de carnes de cañón y de medios silenciados, que de paso sirve para poner contra las cuerdas a un amigo que en el fuero interno nunca dejará de ser considerado como un apestoso enemigo.
En otras palabras, Joaquín Pérez Becerra desairó tantas formas importantes de la estrategia rebelde más elemental, que se le hace a uno muy difícil ubicarlo como un curtido guerrillero transnacional, versado en negociaciones y filigranas, y en cambio sí lo vuelven muy sospechoso de ser un comunicador nato.
Y hablando de medios, en Venezuela, los revolucionarios por decreto ni fu ni fa. Ni tanto blablablá, más bien ni mu. A lo sumo unos pocos dijeron pío. Poquísimos esta boca es mía. Mi boquita un punto. Y medios de poca o menor bendición que marcaron la diferencia, como Aporrea, los comunitarios, los barriales; los descastados, mas no desgastados. No debió coincidir siempre la idea de lo revolucionario con la talanquera de las directrices ministeriales. Ante un yerro, ¡pues a “yerrar” se dijo! Y se llegó así a la uniformidad más odiosa del mundo: la de todos los medios oficiales mudos, la de todos los funcionarios del gobierno callados, la de todos los versados con los oídos tapados, la de todo un país silbando y mirando para otro lado.
En Colombia, por el contrario, clarísimo el libreto. Los medios lo dijeron todo, desde la misma perspectiva: Pérez Becerra, terrorista, guerrillero. No se calló nada, aunque nunca se dejó entrever otro sesgo, alguna idea de algo más, ni siquiera asomó el beneficio de la duda para el acusado. Grandes titulares, variados estilos, innúmeros formatos: todo el despliegue requerido para que todos vean lo que tienen que ver y oigan lo que tienen que oír. Poco trabajaron las oficinas de prensa de Palacio o Cancillería. Los medios colombianos han aprendido a ejecutar las misiones sin que se las manden, a hacerlo todo solos, solícitos y mejor. Santos ha sabido siempre ser jefe de redacción sin que se lo vea. De medios algo aprendió desde antes de la cuna. Por genética, por ósmosis, y, a la final, como medio para luego darse el gusto de causarnos la mortificación de tenerlo donde está.
Joaquín, pues, nunca debió creer posible que la distancia filosófica existente entre el gobierno del país que visitaba y la del gobierno del país natal que lo perseguía llegara a ser tan corta como los pocos metros que por más de mil doscientos kilómetros separan una patria de la otra. ¡Quién iba a creerlo!
Joaquín quedó entonces parado en un lugar peor que aquel que dejó atrás hace dos décadas. Hoy, en una celda de la cárcel La Modelo de Bogotá, no tiene la zozobra de que lo frieguen, sino la certeza de que lo jodieron.
“El hombre ya se sabe que está aquí,
condenado desde el nacimiento…
Pobre Joaquín, pobre Joaquín,
en medio del silencio”.
En febrero de 1968, el grande poeta y compositor uruguayo Rubén Lena escribió la milonga “Pobre Joaquín”, a la que corresponden estos versos. Lena, según cuenta él mismo, escribió la canción a partir de una nota en el diario sobre un hombre sin nombre que había aparecido muerto en una calle. (6)
Joaquín Pérez Becerra está vivo. ¿Pobre Joaquín? O pobres de nosotros, en medio del silencio.
NOTAS:
(1) Portal de IIRSA. Áreas de acción. En: http://bit.ly/mOQWM9
(2) Ver recuento cronológico de esta crisis, según la BBC. En: http://bbc.in/eQLC9W
(3) GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel. El general en su laberinto. Ed. Sudamericana. Primera edición. Pág. 153. Buenos Aires, 1989.
(4) Ver artículo al respecto en Wikinoticas. En: http://bit.ly/fX6ocv
(5) Uruguay lyrics. Pobre Joaquín. En: http://bit.ly/moLw0m
(6) Página oficial del cantante. En: http://www.santoschavez.cl
domingo, 1 de marzo de 2009
La organización "Medios Alternativos de América Latina" se pronuncia ante masacre de Israel a Palestina

"Medios alternativos de América Latina" ha acordado un documento con relación a la masacre del Estado de Israel sobre el pueblo palestino. Declaración de "Medios Alternativos" sobre el genocidio Israelí al Pueblo Palestino.
Aunque se llevó a cabo el retiro de las tropas israelíes en la Franja de Gazas y el cese del fuego desde la grave “unilateralidad” del Estado de Israel, el conflicto en Medio Oriente está lejos de una paz verdadera y estable. Por eso, declaramos:
• Que la operación “Plomo fundido” llevada adelante por el Estado de Israel, con la complicidad y consentimiento del gobierno de EE UU, significa una violación a los derechos más elementales de los pueblos que debe ser encuadrada en un claro genocidio y crímenes de lesa humanidad, por los organismos internacionales y el Estado Nacional. Que debemos repudiarlo, los pueblos en su conjunto, desde todas las fuerzas que contamos para hacerlo.
• Que los medios masivos de comunicación hacen un uso tendencioso de la información generando pánico o inmovilización con el propósito de impedir una clara conciencia sobre la realidad. Que ocultan y tergiversan los hechos con el objetivo de:
1. Considerar a las víctimas como victimarios.
2. Justificar la matanza que el Estado de Israel lleva a cabo sobre el pueblo palestino bajo la excusa de la agresión de Hamas.
3. Ocultar que los territorios palestinos han sido usurpados por Israel, y el auténtico origen del conflicto. Que fue Israel quien rompió la tregua de paz (secuestró a legisladores, asesinó a siete palestinos, construyó muros, impuso un bloqueo criminal antes de que ganara las elecciones Hamas) • Que la guerra es inherente a la política de los opresores tanto como imponer su dominación económica, política y cultural a través de formas que ellos disfrazan como “pacificas”.
• Que el derecho a la autodeterminación de los pueblos es inalienable. Que los derechos en su conjunto se ejercen y son indivisibles, de lo contrario no existen. El pueblo palestino debe ser reconocido en su autonomía por la comunidad internacional y por el Estado de Israel recobrando su territorio usurpado y destruido.
• Que reconocemos el pleno derecho del pueblo palestino a defenderse de la agresión sionista. Que repudiamos enérgicamente la violencia de la cual sólo es responsable el Estado de Israel que asesina a una población civil inerme, en clara violación al derecho internacional.
• Por todo esto convocamos a todas las organizaciones e individuos que tengan acceso a esta declaración para:
1. Difundir las informaciones que lleguen desde los territorios ocupados por Israel para quebrar el bloqueo informativo
2. Exigir a los gobiernos la ruptura de relaciones comerciales y diplomáticas con el Estado de Israel hasta que el retiro de tropas y cese del fuego se consoliden en un genuino acuerdo de paz y justicia con el sostén de los Estados.
3. Exigir que se enjuicie al Estado de Israel con sus responsables ideológicos y ejecutores directos de tan grave delito. 4. Realizar una campaña de solidaridad material de recolección de alimentos y medicamentos para enviar al pueblo palestino.
jueves, 12 de febrero de 2009
El PP español se hunde en un escándalo de corrupción y luchas intestinas
LAS AMISTADES PELIGROSAS DE COPEI, PJ Y UNT
Por: Patricia Rivas (YVKE)
El Partido Popular vive desde hace meses una profunda crisis, sacudido por escándalos de espionaje, luchas intestinas entre las diferentes facciones y grupos económicos que se disputan el poder, y a las que en las últimas semanas se ha añadido un escándalo de corrupción urbanística y tráfico de influencias, que ha salpicado ya a 37 miembros del PP.
Hace cinco años que el Partido Popular no levanta cabeza. Concretamente, desde que el ex presidente José María Aznar decidió meter a España en la invasión a Irak contra la opinión del 91% de los españoles (lo que incluía a la inmensa mayoría de la base del Partido Popular), y luego remató la faena tratando de engañar a todos los españoles acusando a ETA del atentado contra unos trenes de las cercanías de Madrid que asesinó a 191 trabajadores el 11 de marzo, tres días antes de unas elecciones generales que fueron la tumba del régimen que Aznar había mantenido durante 8 años.

Aznar salió por la puerta de atrás de la vida política española para dedicarse a ganar jugosos sueldos como asesor de grandes negocios financieros, inmobiliarios y mediáticos en manos de empresarios todopoderosos. Además, preside FAES -fundación del Partido Popular, cuya actividad de elaboración y promoción del pensamiento neoconservador es financiada en parte con fondos públicos- y en sus ratos libres, imparte cursos sobre Europa en la Universidad de Georgetown, da conferencias por todo el mundo sobre materias diversas y ha escrito dos libros con sus memorias de presidente.
En sólo tres años de actividad privada se ha colocado en el consejo de administración de News International -el emporio del australiano Rupert Murdoch, que le paga 10 mil euros al mes; en el consejo asesor del fondo de inversiones británico de alto riesgo Centaurus Capital -especializado en la compraventa de empresas en busca de beneficio rápido-, empleo que perdió esta semana debido a la crisis; y en el consejo asesor latinoamericano de la compañía estadounidense J. E. Roberts, dedicada a grandes operaciones inmobiliarias.
Aznar actúa en América Latina como un "agente doble": a veces viene con el traje de "asesor global" y otras como presidente de la fundación FAES, uno de los principales arietes de injerencia de la derecha española contra los procesos de recuperación de la soberanía de los países latinoamericanos. Sus "favoritos" son Cuba y Venezuela.
Aznar ha ingresado más de un millón de euros en los últimos tres años, algo mucho más lucrativo que ser político. De modo que se ha dedicado de lleno a hacer dinero y le dejó "el muerto" del PP a Mariano Rajoy.
Rajoy heredó un polvorín en descomposición. Las luchas intestinas por el poder no han cesado desde 2004 entre Mariano Rajoy, designado a dedo por José María Aznar, quien se encuentra muy debilitado por las sucesivas derrotas electorales; Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid y aspirante a liderar el partido, que personifica los sectores más derechistas y ultra-católicos; y los sectores neoliberales más pragmáticos, personificados por Alberto Ruiz-Gallardón, eterno rival de Aguirre y actual alcalde de Madrid.
A este factor desestabilizador del partido se añadieron recientemente dos escándalos: uno de espionaje interno, entre connotados miembros del Partido Popular de Madrid, que ha salpicado incluso a la presidenta del PP en la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; y otro de corrupción, en el que ya hay 37 implicados por soborno a funcionarios y autoridades públicas a través de regalos y cantidades de dinero para obtener favores hacia sus empresas.

El caso está siendo instruido por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, contra quien el PP ha dirigido todas sus baterías, acusándolo de tramar una trampa contra el PP.
De las 37 personas imputadas por el juez Baltasar Garzón por delitos de blanqueo de capitales, fraude fiscal, cohecho y tráfico de influencias, dos eran cargos públicos del Partido Popular (PP) y ya dimitieron, y otros están vinculados a esta formación.
Es el caso de Francisco Correa, presunto cabecilla de la trama y responsable de Special Events, una de las empresas investigadas y que organizaba eventos para el PP hasta 2004, pero que después siguió colaborando con algunas administraciones gobernadas por este partido en Madrid y la Comunidad Valenciana, en el este del país.
Mariano Rajoy, presidente del partido desde 2004, afronta una de las peores etapas de la vida política de esta formación desde que el pasado mes de marzo perdiera por segunda vez las elecciones generales frente al socialista José Luis Rodríguez Zapatero, derrota que puso en cuestión su liderazgo dentro de sus propias filas.

La crisis actual se produce en vísperas del inicio de la campaña en las norteñas regiones de Galicia y País Vasco, que el 1º de marzo celebran elecciones autonómicas y en las que Rajoy se juega su liderazgo.
"La mejor defensa es un buen ataque", parece ser la estrategia del partido fundado por el franquista Manuel Fraga en 1976.
Mientras intentan dar imagen de unidad interna, "los populares" no escatiman en adjetivos para descalificar a la Justicia española y bloquean todas las comisiones parlamentarias de investigación para garantizar la máxima opacidad en un asunto que los hace tan ladrones como los políticos del PSOE en los años 80 y 90, que tanto criticaron.

La "cruzada" del PP en América Latina
En 2008, únicamente del Gobierno central, FAES (PP) ha ingresado un total de 3.850.802 euros. A estas cantidades se suman los ingresos de arcas autonómicas y municipales, junto a donaciones privadas, como las de las multinacionales, que tanto interés demuestran por los nuevos mercados de América Latina.
La FAES ha hecho pública su Lista de Visitantes 2008 para “extender sus valores de libertad, democracia y humanismo occidental”. Entre los elegidos, de 15 países latinoamericanos, destacan nombres como Nicolás Uribe (Colombia), Alejandro Barja (Bolivia) o Ezequiel Fernández Langan (Argentina). Nicolás Uribe, ya becado en 2004 por la Fundación Carolina, es el actual director del Programa Presidencial Colombia Joven del Gobierno de Álvaro Uribe, a quien conoció en 1999. Alejandro Barja, con el apoyo de la Universidad de Georgetown, dirige una academia para formar líderes bolivianos y constituir “una nación justa, competitiva, abierta a los mercados y que viva en armonía”. Ezequiel Fernández forma parte de la lista electoral que acompañó en las últimas elecciones en Buenos Aires al conservador del PRO Mauricio Macri.

El profesor Marcos Roitman describe en su artículo "Aznar y la FAES en América Latina" publicado en Rebelión el 20 de febrero de 2008, cómo el Partido Popular ha emprendido una cruzada liberal en América Latina, y utiliza como ariete a la Fundación FAES, que el año pasado presentó "América Latina. Una agenda de Libertad", un pseudo-estudio que recoge su programa reaccionario para América Latina, elaborado por los dirigentes del PP y los empresarios españoles con intereses en la región como el BBVA, el Banco Santander o ENDESA.

El Partido Popular vive desde hace meses una profunda crisis, sacudido por escándalos de espionaje, luchas intestinas entre las diferentes facciones y grupos económicos que se disputan el poder, y a las que en las últimas semanas se ha añadido un escándalo de corrupción urbanística y tráfico de influencias, que ha salpicado ya a 37 miembros del PP.
Hace cinco años que el Partido Popular no levanta cabeza. Concretamente, desde que el ex presidente José María Aznar decidió meter a España en la invasión a Irak contra la opinión del 91% de los españoles (lo que incluía a la inmensa mayoría de la base del Partido Popular), y luego remató la faena tratando de engañar a todos los españoles acusando a ETA del atentado contra unos trenes de las cercanías de Madrid que asesinó a 191 trabajadores el 11 de marzo, tres días antes de unas elecciones generales que fueron la tumba del régimen que Aznar había mantenido durante 8 años.

La "foto de unidad" para la que posó el Comité Ejecutivo Nacional del PP este miércoles, en reunión de urgencia.
Aznar salió por la puerta de atrás de la vida política española para dedicarse a ganar jugosos sueldos como asesor de grandes negocios financieros, inmobiliarios y mediáticos en manos de empresarios todopoderosos. Además, preside FAES -fundación del Partido Popular, cuya actividad de elaboración y promoción del pensamiento neoconservador es financiada en parte con fondos públicos- y en sus ratos libres, imparte cursos sobre Europa en la Universidad de Georgetown, da conferencias por todo el mundo sobre materias diversas y ha escrito dos libros con sus memorias de presidente.
En sólo tres años de actividad privada se ha colocado en el consejo de administración de News International -el emporio del australiano Rupert Murdoch, que le paga 10 mil euros al mes; en el consejo asesor del fondo de inversiones británico de alto riesgo Centaurus Capital -especializado en la compraventa de empresas en busca de beneficio rápido-, empleo que perdió esta semana debido a la crisis; y en el consejo asesor latinoamericano de la compañía estadounidense J. E. Roberts, dedicada a grandes operaciones inmobiliarias.
Aznar actúa en América Latina como un "agente doble": a veces viene con el traje de "asesor global" y otras como presidente de la fundación FAES, uno de los principales arietes de injerencia de la derecha española contra los procesos de recuperación de la soberanía de los países latinoamericanos. Sus "favoritos" son Cuba y Venezuela.
Aznar ha ingresado más de un millón de euros en los últimos tres años, algo mucho más lucrativo que ser político. De modo que se ha dedicado de lleno a hacer dinero y le dejó "el muerto" del PP a Mariano Rajoy.
Rajoy heredó un polvorín en descomposición. Las luchas intestinas por el poder no han cesado desde 2004 entre Mariano Rajoy, designado a dedo por José María Aznar, quien se encuentra muy debilitado por las sucesivas derrotas electorales; Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid y aspirante a liderar el partido, que personifica los sectores más derechistas y ultra-católicos; y los sectores neoliberales más pragmáticos, personificados por Alberto Ruiz-Gallardón, eterno rival de Aguirre y actual alcalde de Madrid.
A este factor desestabilizador del partido se añadieron recientemente dos escándalos: uno de espionaje interno, entre connotados miembros del Partido Popular de Madrid, que ha salpicado incluso a la presidenta del PP en la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; y otro de corrupción, en el que ya hay 37 implicados por soborno a funcionarios y autoridades públicas a través de regalos y cantidades de dinero para obtener favores hacia sus empresas.

Titulares del diario El País este jueves hablan por sí solos. 12.02.09
El caso está siendo instruido por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, contra quien el PP ha dirigido todas sus baterías, acusándolo de tramar una trampa contra el PP.
De las 37 personas imputadas por el juez Baltasar Garzón por delitos de blanqueo de capitales, fraude fiscal, cohecho y tráfico de influencias, dos eran cargos públicos del Partido Popular (PP) y ya dimitieron, y otros están vinculados a esta formación.
Es el caso de Francisco Correa, presunto cabecilla de la trama y responsable de Special Events, una de las empresas investigadas y que organizaba eventos para el PP hasta 2004, pero que después siguió colaborando con algunas administraciones gobernadas por este partido en Madrid y la Comunidad Valenciana, en el este del país.
Mariano Rajoy, presidente del partido desde 2004, afronta una de las peores etapas de la vida política de esta formación desde que el pasado mes de marzo perdiera por segunda vez las elecciones generales frente al socialista José Luis Rodríguez Zapatero, derrota que puso en cuestión su liderazgo dentro de sus propias filas.

El País (12.02.09) informa este jueves sobre el bloqueo por parte del PP de la comisión de investigación en la Asamblea de Madrid (parlamento autonómico).
La crisis actual se produce en vísperas del inicio de la campaña en las norteñas regiones de Galicia y País Vasco, que el 1º de marzo celebran elecciones autonómicas y en las que Rajoy se juega su liderazgo.
"La mejor defensa es un buen ataque", parece ser la estrategia del partido fundado por el franquista Manuel Fraga en 1976.
Mientras intentan dar imagen de unidad interna, "los populares" no escatiman en adjetivos para descalificar a la Justicia española y bloquean todas las comisiones parlamentarias de investigación para garantizar la máxima opacidad en un asunto que los hace tan ladrones como los políticos del PSOE en los años 80 y 90, que tanto criticaron.

Así refleja Nueva Tribuna la reunión de la Ejecutiva nacional del PP este miércoles.
La "cruzada" del PP en América Latina
En 2008, únicamente del Gobierno central, FAES (PP) ha ingresado un total de 3.850.802 euros. A estas cantidades se suman los ingresos de arcas autonómicas y municipales, junto a donaciones privadas, como las de las multinacionales, que tanto interés demuestran por los nuevos mercados de América Latina.
La FAES ha hecho pública su Lista de Visitantes 2008 para “extender sus valores de libertad, democracia y humanismo occidental”. Entre los elegidos, de 15 países latinoamericanos, destacan nombres como Nicolás Uribe (Colombia), Alejandro Barja (Bolivia) o Ezequiel Fernández Langan (Argentina). Nicolás Uribe, ya becado en 2004 por la Fundación Carolina, es el actual director del Programa Presidencial Colombia Joven del Gobierno de Álvaro Uribe, a quien conoció en 1999. Alejandro Barja, con el apoyo de la Universidad de Georgetown, dirige una academia para formar líderes bolivianos y constituir “una nación justa, competitiva, abierta a los mercados y que viva en armonía”. Ezequiel Fernández forma parte de la lista electoral que acompañó en las últimas elecciones en Buenos Aires al conservador del PRO Mauricio Macri.

El diario Público denuncia la arremetida desesperada del PP contra la Justicia.
El profesor Marcos Roitman describe en su artículo "Aznar y la FAES en América Latina" publicado en Rebelión el 20 de febrero de 2008, cómo el Partido Popular ha emprendido una cruzada liberal en América Latina, y utiliza como ariete a la Fundación FAES, que el año pasado presentó "América Latina. Una agenda de Libertad", un pseudo-estudio que recoge su programa reaccionario para América Latina, elaborado por los dirigentes del PP y los empresarios españoles con intereses en la región como el BBVA, el Banco Santander o ENDESA.

Escribe Roitman que se trata de una visión elaborada a conciencia y contrastada con miembros de fundaciones como Elcano, la Konrad Adenauer, partidos y personajes relevantes de medios académicos, periodísticos y diplomáticos de la derecha latinoamericana, entre los que destacan:
Manuel Espino Barrientos, presidente del PAN de México;
Belisario Betancourt y Andrés Pastrana, ex presidentes de Colombia;
Carlos Tuleda, secretario ejecutivo de Asuntos Exteriores del Partido Demócrata Cristiano chileno; Sebastián Piñera, presidente de la Fundación Futuro de Chile;
Adalberto Rodríguez Giavarini, ex canciller de Argentina,
Marcela Prieto Botero, directora ejecutiva del Instituto de Ciencia Política de Colombia;
Luis Cordero Barrera, prorrector de la Universidad Andrés Bello de Chile;
Diana Sofía Giraldo, decana de Comunicación de la Universidad Sergio Arboleda de Colombia;
Luis Bustamante Belaunde, rector de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas;
Ricardo López Murphy, presidente de la Fundación Recrear para el Crecimiento de Argentina; Leopoldo López, ex Alcalde de Chacao-Venezuela;
Alberto Jorge Triaca, director de la Fundación Pensar, Argentina;
Gerardo Bongiovani Garassai, director de la Fundación Libertad, Argentina.
No faltan periodistas , como Julio Cirino y Carlos Pagni de Argentina o Plinio Apuleyo de Colombia y asesores políticos como el boliviano Sarmiento Kohlenberger.
Pero las instrucciones mas relevantes las reciben de los “intelectuales amigos” como: Enrique Krauze, Carlos Alberto Montaner, Jorge Edwards o Álvaro Vargas Llosa, señala Roitman.
Ésta es la visión de la Fundación FAES sobre América Latina:
El objetivo declarado del PP es configurar un partido popular regional con un programa único. PAN y nuevos aliados en México, Democracia Cristiana y Renovación Nacional en Chile, COPEI, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo en Venezuela, Blancos y Colorados en Uruguay, Liberales y Colorados en Paraguay, Liberales, Democracia Cristiana y Derecha en El Salvador, Liberación Nacional y Democristianos en Costa Rica, etc.
Por el momento, la fundación FAES ha promovido 89 encuentros con delegaciones de otros países, ha desarrollado un programa de visitantes de Iberoamérica y ha editado unas 50 publicaciones. En colaboración con el propio Partido Popular ha participado en la formación de cuadros de la derecha latinoamericana.

El desembarco del PP en Venezuela
En noviembre de 2006, el ex ministro y portavoz parlamentario del PP en el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, acompañado de Jorge Moragas, viajaban a Venezuela para supervisar el proceso de elecciones que habría de tener lugar en el país, donde mantuvieron constantes contactos con los miembros de la oposición. Mayor Oreja había apoyado la candidatura de Manuel Rosales. El 22 de noviembre de 2006, el PP organizaba en el Parlamento Europeo una reunión con el coordinador del partido venezolano de oposición “Primero Justicia”, Carlos Guillermo Arocha, con el ex embajador de Venezuela ante la UE, y miembro del equipo de Rosales, Adolfo Taylhardat y con el representante del partido democratacristiano COPEI (en la actualidad denominado Partido Popular), Euroro González. Mayor Oreja declaraba el 7 de noviembre de 2006 que el proceso electoral venezolano necesitaba de una “amplia, nutrida y profunda observación internacional”, porque el proceso era “muy poco democrático”. “Europa no puede estar al margen porque en Venezuela no existe una situación normal”, añadía Mayor Oreja. Durante su visita, acreditaron su condición de representantes del Parlamento Europeo, pero no era tal su situación.
FAES presentó su Informe Estratégico sobre América Latina en Venezuela el 9 de noviembre de 2007, en plena campaña electoral sobre la reforma constitucional. La presentación en Caracas estuvo a cargo del portavoz del Grupo Popular en el
Parlamento Europeo y patrono de FAES, Jaime Mayor Oreja, y de Alberto Carnero, director del Área de Internacional de la
Fundación, junto a otros eurodiputados y miembros del Parlamento Europeo como José Silva y Oomen-Ruijten Ria. Julio Borges, presidente del partido opositor Primero Justicia, también intervino en el encuentro.

En noviembre de 2008, el diputado del Partido Popular (PP) Ignacio Astarloa y el ex secretario general de la Presidencia del Gobierno español durante el mandato de José María Aznar, Javier Zarzalejos, participaron en noviembre de 2008 en dos foros organizados por sectores opositores al presidente Hugo Chávez, en representación de FAES, fundación presidida por Aznar.
En enero de 2007, la Fundación FAES celebró un encuentro en Madrid para analizar "los problemas en Iberoamérica", entre los que situaban: la "amenaza populista" en la región y el "descrédito" que puede suponer para España acercarse a "regímenes totalitarios y represivos". A la reunión, que fue clausurada por José María Aznar, asistieron Manuel Espino, presidente del PAN, Julio Borges, presidente de Primero Justicia, o Robert Brant, del brasileño Frente Liberal. Entre las asociaciones, la Fundación Konrad Adenauer o la norteamericana Atlas Economic Research Foundation.
COPEI, el Partido Social-cristiano que durante 40 años se alternó en el poder con los socialdemócratas de Acción Democrática, siguiendo el reparto de poder consagrado en el Pacto de Punto Fijo, se sometió en 2007 a un completo tratamiento de rejuvenecimiento estético, que tiene la huella inconfundible de la derecha española. Y no hay que ser muy agudo: COPEI se hace llamar ahora "Partido Popular", y ha adoptado en su logo la misma tipografía que su casa matriz española.

La obsesión con Fidel
El portavoz de Asuntos Exteriores del Grupo Parlamentario Popular, Gustavo de Arístegui, es otro de los exportadores del pensamiento reaccionario español en América Latina. En enero de 2008 viajó a Cuba, donde afirmó que "la sombra de Fidel es muy larga, y cualquier intento de apertura va a ser siempre controlado, evitado y seguramente frustrado por el propio Fidel. Mientras el dictador siga con vida, es muy complicado que podamos hablar siquiera de un inicio de la transición".
El episodio más reciente fue protagonizado por Esperanza Aguirre, esa política que se hizo célebre en sus años de ministra de Cultura de Aznar, con afirmaciones como que "Sara Mago" le parecía "una excelente escritora" en referencia al Premio Nóbel de Literatura José Saramago.
En su mensaje de Fin de Año como presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre tuvo un guiño con la gusanera cubana, mencionando a los ciudadanos de Cuba que, según ella, "viven sin libertad bajo la dictadura castristas desde hace 50 años". La jefa del Gobierno autonómico de Madrid afirmó que todos los madrileños desean "que los cubanos recuperen la libertad que les es negada", y encabezó una concentración convocada por la "Asociación Cubana en Transición" y la "Asociación de Iberoamericanos por la Libertad", en la que Zoé Valdés, más conocida por su activismo anticubano que por sus libros, leyó un manifiesto.
Ese mismo día, más de 3 mil personas inundaron el centro de Madrid en apoyo a la Revolución Cubana, para recordarle a Aguirre que Cuba no está sola.
Documento de FAES: "América Latina: Agenda de Libertad" (Tamaño: 3.55 MB)
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Manuel Espino Barrientos, presidente del PAN de México;
Belisario Betancourt y Andrés Pastrana, ex presidentes de Colombia;
Carlos Tuleda, secretario ejecutivo de Asuntos Exteriores del Partido Demócrata Cristiano chileno; Sebastián Piñera, presidente de la Fundación Futuro de Chile;
Adalberto Rodríguez Giavarini, ex canciller de Argentina,
Marcela Prieto Botero, directora ejecutiva del Instituto de Ciencia Política de Colombia;
Luis Cordero Barrera, prorrector de la Universidad Andrés Bello de Chile;
Diana Sofía Giraldo, decana de Comunicación de la Universidad Sergio Arboleda de Colombia;
Luis Bustamante Belaunde, rector de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas;
Ricardo López Murphy, presidente de la Fundación Recrear para el Crecimiento de Argentina; Leopoldo López, ex Alcalde de Chacao-Venezuela;
Alberto Jorge Triaca, director de la Fundación Pensar, Argentina;
Gerardo Bongiovani Garassai, director de la Fundación Libertad, Argentina.
No faltan periodistas , como Julio Cirino y Carlos Pagni de Argentina o Plinio Apuleyo de Colombia y asesores políticos como el boliviano Sarmiento Kohlenberger.
Pero las instrucciones mas relevantes las reciben de los “intelectuales amigos” como: Enrique Krauze, Carlos Alberto Montaner, Jorge Edwards o Álvaro Vargas Llosa, señala Roitman.
Ésta es la visión de la Fundación FAES sobre América Latina:
“Fidel Castro en tiempos de guerra fría trató de construir un bloque ideológico contra las democracias occidentales, frustrado tras la caída del muro de Berlín. Hoy Chávez, toma el relevo, forja la alianza anti-sistema cuyo objetivo es la implantación del socialismo del siglo XXI. El proyecto contra Occidente lo conforman: el indigenismo, el neoestatismo, el nacionalismo, el militarismo y el populismo. Juntos, arman la propuesta anti-sistémica donde “priman los supuestos derechos colectivos frente a los individuales, ignorando al individuo en beneficio del grupo, sea etnia, sindicato o clase social”. En la Agenda, ”el indigenismo empieza a ser para América Latina lo que el nacionalismo es a Europa… Ambos cuestionan los Estados nacionales modernos… el indigenismo, sustituye el concepto de ciudadano de una república por el miembro de una comunidad étnica, al igual que el nacionalismo europeo busca fórmulas identitarias excluyentes… Tanto los indigenistas americanos como los nacionalistas excluyentes europeos promueven el falseamiento de la historia, en terreno económico utilizan la reivindicación de supuestos derechos históricos como instrumento de dirigismo y proteccionismo económico”. Por otro lado, “el neoestatismo es una amenaza ideológica ya que culpa al neoliberalismo de todos los males de la región. Su aplicación es un retorno al pasado, porque sus políticas económicas fracasaron. En cuanto al populismo, Enrique Krause es el gurú conceptual. Personalismo providencial de un líder demagogo. Carisma con control de los medios de comunicación. Sujeto halagador del pueblo, con culto de la personalidad, arbitrario y perteneciente a un partido o movimiento. ¿Pensaba Krause en Aznar, Fox, Bush, Berlusconi, Fujimori? Respecto al nacionalismo populista, la agenda, señala el antiimperialismo de los antisistémicos como la ideología corrosiva al satanizar el papel desempeñado por los Estados Unidos, las instituciones internacionales, las multinacionales y “El consenso de Washington”. La estrategia de los anti-occidente es poner en jaque el sistema democrático y el orden institucional. El ejemplo utilizado es Venezuela. “Hugo Chávez… primero… cuestiona a los partidos… luego a las instituciones y la ley y se produce un cuestionamiento del sistema de partido y el sistema democrático en su conjunto”. Este nacionalismo populista de Chávez releva a Fidel Castro en la lucha contra Occidente y se considera una: “injerencia castiza del internacionalismo proletario interviniendo en la región bajo la fórmula del populismo revolucionario”. Para los autores, ello supone una alianza anti-sistema enemiga de la globalización, cuyos miembros elaboran no sólo una “teoría de la conspiración. Son unos frustrados donde concentran sus iras y perversiones, anti-occidentales y anticapitalistas...aglutinan a la izquierda que fracasó en mayo del 68, a los que jalearon el comunismo y que hoy ven con complacencia la pulsión anti-occidental del islamismo yihaidista, a los antiglobalizadores altermundistas... y a las distintas manifestaciones de indigenismo, populismo y fanatismo religioso. Su enemigo común: Occidente.
Hay coincidencia de actuación… entre Venezuela, Irán y Siria… Así, extrapolan y concluyen, en la triple frontera, Argentina, Brasil y Paraguay aumenta la inquietud por la actividad terrorista de los grupos islamistas que defienden el terrorismo… Europa debe hacer ver que América Latina esta inmersa en la amenaza de Al-Qaeda y la yihad y es su objetivo”. Bajo este nuevo terrorismo se esconde la alianza antisistema del socialismo del siglo XXI. Se aprovechan del déficit institucional y la fragilidad democrática para llevar a cabo su plan. Eso sí, tal situación es debido también a la suma de dos agravantes: “las doctrinas cepalistas y el populismo dirigista con sus burocracias parasitarias que coartaron las libertades” y “la aplicación parcial, tras las elecciones libres, de las políticas liberales. Ello, según los redactores del documento, se debe a detractores de la economía de mercado que buscan restringir el avance de las libertades. Entre los populistas, neoestatistas, se deben agregar, los teólogos de la liberación y la ideología del pobrismo. “... enemigos de la libertad que intentan convencer a través de argumentos falaces que el capitalismo, los intereses foráneos y la globalización son los que generan pobreza, cuando está sucediendo todo lo contrario... es la ideología del pobrismo…”. “No existe experiencia en la que se haya disminuido la pobreza ahuyentando al capital y a los empresarios…”, “No se puede decir… el rico es malo... Jesús también fue pobre”.
El objetivo declarado del PP es configurar un partido popular regional con un programa único. PAN y nuevos aliados en México, Democracia Cristiana y Renovación Nacional en Chile, COPEI, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo en Venezuela, Blancos y Colorados en Uruguay, Liberales y Colorados en Paraguay, Liberales, Democracia Cristiana y Derecha en El Salvador, Liberación Nacional y Democristianos en Costa Rica, etc.
Por el momento, la fundación FAES ha promovido 89 encuentros con delegaciones de otros países, ha desarrollado un programa de visitantes de Iberoamérica y ha editado unas 50 publicaciones. En colaboración con el propio Partido Popular ha participado en la formación de cuadros de la derecha latinoamericana.

COPEI decidió identificar su imagen con la del Partido Popular español en un intento por recuperar credibilidad...
El desembarco del PP en Venezuela
En noviembre de 2006, el ex ministro y portavoz parlamentario del PP en el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, acompañado de Jorge Moragas, viajaban a Venezuela para supervisar el proceso de elecciones que habría de tener lugar en el país, donde mantuvieron constantes contactos con los miembros de la oposición. Mayor Oreja había apoyado la candidatura de Manuel Rosales. El 22 de noviembre de 2006, el PP organizaba en el Parlamento Europeo una reunión con el coordinador del partido venezolano de oposición “Primero Justicia”, Carlos Guillermo Arocha, con el ex embajador de Venezuela ante la UE, y miembro del equipo de Rosales, Adolfo Taylhardat y con el representante del partido democratacristiano COPEI (en la actualidad denominado Partido Popular), Euroro González. Mayor Oreja declaraba el 7 de noviembre de 2006 que el proceso electoral venezolano necesitaba de una “amplia, nutrida y profunda observación internacional”, porque el proceso era “muy poco democrático”. “Europa no puede estar al margen porque en Venezuela no existe una situación normal”, añadía Mayor Oreja. Durante su visita, acreditaron su condición de representantes del Parlamento Europeo, pero no era tal su situación.
FAES presentó su Informe Estratégico sobre América Latina en Venezuela el 9 de noviembre de 2007, en plena campaña electoral sobre la reforma constitucional. La presentación en Caracas estuvo a cargo del portavoz del Grupo Popular en el
Parlamento Europeo y patrono de FAES, Jaime Mayor Oreja, y de Alberto Carnero, director del Área de Internacional de la
Fundación, junto a otros eurodiputados y miembros del Parlamento Europeo como José Silva y Oomen-Ruijten Ria. Julio Borges, presidente del partido opositor Primero Justicia, también intervino en el encuentro.

Sede de COPEI Partido Popular en el municipio Chacao, de Caracas
En noviembre de 2008, el diputado del Partido Popular (PP) Ignacio Astarloa y el ex secretario general de la Presidencia del Gobierno español durante el mandato de José María Aznar, Javier Zarzalejos, participaron en noviembre de 2008 en dos foros organizados por sectores opositores al presidente Hugo Chávez, en representación de FAES, fundación presidida por Aznar.
En enero de 2007, la Fundación FAES celebró un encuentro en Madrid para analizar "los problemas en Iberoamérica", entre los que situaban: la "amenaza populista" en la región y el "descrédito" que puede suponer para España acercarse a "regímenes totalitarios y represivos". A la reunión, que fue clausurada por José María Aznar, asistieron Manuel Espino, presidente del PAN, Julio Borges, presidente de Primero Justicia, o Robert Brant, del brasileño Frente Liberal. Entre las asociaciones, la Fundación Konrad Adenauer o la norteamericana Atlas Economic Research Foundation.
COPEI, el Partido Social-cristiano que durante 40 años se alternó en el poder con los socialdemócratas de Acción Democrática, siguiendo el reparto de poder consagrado en el Pacto de Punto Fijo, se sometió en 2007 a un completo tratamiento de rejuvenecimiento estético, que tiene la huella inconfundible de la derecha española. Y no hay que ser muy agudo: COPEI se hace llamar ahora "Partido Popular", y ha adoptado en su logo la misma tipografía que su casa matriz española.

Esperanza Aguirre, junto a otros dirigentes del PP en la concentración de la gusanera en Madrid el pasado 1º de febrero
La obsesión con Fidel
El portavoz de Asuntos Exteriores del Grupo Parlamentario Popular, Gustavo de Arístegui, es otro de los exportadores del pensamiento reaccionario español en América Latina. En enero de 2008 viajó a Cuba, donde afirmó que "la sombra de Fidel es muy larga, y cualquier intento de apertura va a ser siempre controlado, evitado y seguramente frustrado por el propio Fidel. Mientras el dictador siga con vida, es muy complicado que podamos hablar siquiera de un inicio de la transición".
El episodio más reciente fue protagonizado por Esperanza Aguirre, esa política que se hizo célebre en sus años de ministra de Cultura de Aznar, con afirmaciones como que "Sara Mago" le parecía "una excelente escritora" en referencia al Premio Nóbel de Literatura José Saramago.
En su mensaje de Fin de Año como presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre tuvo un guiño con la gusanera cubana, mencionando a los ciudadanos de Cuba que, según ella, "viven sin libertad bajo la dictadura castristas desde hace 50 años". La jefa del Gobierno autonómico de Madrid afirmó que todos los madrileños desean "que los cubanos recuperen la libertad que les es negada", y encabezó una concentración convocada por la "Asociación Cubana en Transición" y la "Asociación de Iberoamericanos por la Libertad", en la que Zoé Valdés, más conocida por su activismo anticubano que por sus libros, leyó un manifiesto.
Ese mismo día, más de 3 mil personas inundaron el centro de Madrid en apoyo a la Revolución Cubana, para recordarle a Aguirre que Cuba no está sola.
Documento de FAES: "América Latina: Agenda de Libertad" (Tamaño: 3.55 MB)
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